
Última parte de mi lista de esperados para el inminente año que viene. Todos ellos son posibles grandes discos o no. Depende de cómo les salgan a músicos a los que respeto, estimo o de los que, en algún momento, fui seguidor.
En esta última parte hay más miedos que esperanzas. Ójala me equivoque. Vamos allá:
