
La portada de Let It Be con las cuatro imágenes separadas de los miembros del grupo nos dice que aquello ya no tenía marcha atrás. Fue la puntilla final de los Fab Four, que lo habían grabado antes de Abbey Road pero que no fue publicado hasta el 8 de mayo de 1970; en ese momento la banda no existía pues Paul McCartney había anunciado un mes antes la disolución del grupo; si bien la ruptura ya era un hecho desde que John Lennon les comunicara el 20 de septiembre de 1969 que abandonaba la nave.
La espiral de mal rollo, enfrentamientos, piquillas, excesos y discrepancias varias nos dicen que The Beatles habían tocado fondo. Finalizaba así su carrera y no como sus seguidores habrían querido. A pesar de todo, Let It Be es uno de los mejores discos del cuarteto simplemente porque contiene algunas de sus mejores canciones. Si saliéramos a la calle y preguntáramos a todos los que nos encontráramos muchos citarían algunas de ellas como ‘Get Back’ o ‘Let It Be’.
