¿Alguien se acuerda del “sonido de la joven Escocia”? El indie no existía como invento mediático (ni tampoco como opción real), pero Postcard Records enseñaba el camino a quien quisiera seguirlo. Guitarras titilantes, voces de ensueño, pop, pop, pop…
¿Alguien se acuerda o sólo miramos ya a hace cinco, diez años atrás? ¿Nos creemos que todo viene de Belle & Sebastian, incluso aquello en lo que los de Stuart Murdoch no han brillado?
The Lodger se acuerdan. Si en su primer disco, el fabuloso Grown-ups, se miraban en el raca-raca de los Wedding Present iniciales, ahora se van unos cuantos años más atrás. O sea, que levantan el pie del pedal de distorsión y traen de nuevo a la palestra a Orange Juice, grupo reivindicado del año sin que nadie los cite (veáse también Vampire Weekend). Digo yo que ya va siendo hora de que ellos también ganen dinero con sus canciones maravillosas. Y de que todos los que aún no les conocen se hagan fans. Me cansa un poco eso de que algunos de mis grupos favoritos sean tan pequeños.

