
Hace 30 años, las cosas eran muy diferentes en el mundo de la música. Por aquel entonces, destrozar una guitarra contra las tablas del escenario no era simple pose y los discos con letras inapropiadas no traían un distintivo de advertancia en su portada. Pero tres décadas dan para que todo cambie mucho, y hoy en día hasta los que entonces eran baluartes de la rebeldía pasan por el aro de una industria que saca hasta la última gota de sangre a cada uno de sus mitos.
Introducción apocalíptica que me marco para hablar de que en unas semanas sale a la venta London Calling 30th Annivesary, nueva reedición del icónico tercer disco de The Clash. Y alguien con un poco de memoria se preguntará: ¿pero no hubo ya una versión por el 25 aniversario? Pues sí, parece que ahora toca revisar los mitos cada lustro, por innecesario y cargante que ello resulte.
