
Os decía anteayer en la crónica del concierto de La Excepción la falta de criterio a la hora de programar el cartel de las fiestas de Oviedo. Si el viernes con los de Pan Bendito estuvieron Guaraná y Sole Giménez, el sábado la mezcolanza no fue menor: de aperitivo con Jorge Ilegal y Los Magníficos, de primer plato con Ojos de Brujo y de segundo Los Secretos. El postre y la espuela los pusieron los chiringuitos y su atroz megafonía.
Pues sí, Jorge Martínez, líder y cabecilla de Ilegales, estrenó en la ciudad en la que reside, y que siempre le ha tratado como a una estrella que es, su proyecto con Los Magníficos que ha venido madurando y puliendo en los últimos años. A su lado están sus dos compañeros de correrías: el bajista Alejandro Blanco, ahora con el contrabajo, y un irreconocible, ¿habrá aumentado mi miopía?, Jaime Beláustegui, a los que se han sumado el vibrafonista o xilofonista Xuan Zem y el saxofonista Juan Flores, el hombre lobo de Mieres, decía Jorge cuando lo presentaba en la etapa de Chicos pálidos contra la máquina.
