
Los Tigres del Norte son cinco y salvo el batería, Óscar Lara, se apellidan Hernández. Cuatro hermanos y su primo. Jorge es la voz principal, lleva la dirección musical y toca el acordeón; Hernán se ocupa del bajo y la voz; Eduardo del acordeón, guitarra y voz; y Luis de la guitarra y la voz.
La noche del miércoles los padres de los narco-corridos actuaron por fin en Asturias y ofrecieron un concierto de esos que acaban cansando al público. Me explico. Hasta dos horas y veinte minutos, y porque les mandaron parar, consumieron estos mexicanos en el último concierto en Poniente de la programación musical del verano gijonés.
Se esperaba con expectación a Los Tigres del Norte pero en su recital de anteanoche hubo muchos corridos y poco narco. Hicieron treinta y siete canciones y los músicos de Hotel Vaqueros, con los que estaba en el concierto, y yo nos preguntábamos cómo son capaces de recordar todas esas interminables letras.
