
Uno de los álbumes que más me sorprendieron el año pasado y de los que al final por una cosa u otra no hablé fue el primer trabajo de Baalte, Auto (2009, For Noise’s Sake). Internet está permitiendo que proyectos tan peculiares como el de Víctor y Miguel tengan su lugar, logrando llegar a fuera de España.
Y es que sí, Baalte son españoles, de Madrid y se atreven con un discurso experimental que le gusta mirar de cerca a nada menos que a Black Dice, y por qué no decirlo, no le desmerece en absoluto, ni tampoco supone una copia descarada. Esto segundo es casi imposible por la apuesta improvisada de ambos proyectos.

