
Llegó la época de los turrones, los anuncios luminosos y los villancicos del año de la tana. Quienes pensábamos que con la canción del verano ya habíamos tenido suficiente tortura, ahora nos encontramos con el regreso de las panderetas asesinas, las zambombas mutantes y los cascabeles radioactivos.
Para resistir un poco el vendaval, os propongo estas canciones repletas de energía para disfrutar en familia en estas fechas tan entrañables. No las toméis como un ataque contra la tradición (que por otro lado es una maldición, como decían La Polla Records), sino como una saludable alternativa al metralleo de tonadas populares que no le gustan ni a los de la SGAE (más que nada porque no pueden sacar tajada de ellas).
