
No era de extrañar que la organización de la Semana Negra gijonesa pusiera todas las facilidades para que un grupo del fuste de Avalanch grabara el pasado sábado en el escenario grande un DVD en directo. Creo que las circunstancias no fueron las mejores para hacerlo en el nuevo emplazamiento del evento festivo en la playa de Poniente de la villa de Jovellanos. Primero, el escenario estaba al final de todo el recinto, con un acceso bastante difícil y rodeado de una contaminación acústica que habría que medirla para que alguien que no estuviera allí creyerla el resultado.
Es más, hasta que no se tenía el escenario a pocos metros nadie juraría que allí al fondo se estaba grabando el concierto de una de las mejores bandas de hard rock estatal. Más que nada, porque el ruido de las atracciones, las casetas, los bares y las tómbolas era ensordecedor. Y para colmo de males, si no bajabas a la arena no veías al grupo.
Dicho esto, a cambio, la banda asturiana tuvo a una cantidad de público muy superior a la que hubiera tenido en otra ubicación como una sala en la que hubiera que pagar para ver al grupo como hicieron en su momento otros grupos españoles. Pero también una gran parte de esos miles de personas que estaban allí no eran seguidores del sexteto y no se creó por ello el ambiente perfecto.


Ya decíamos en nuestra crítica del disco
En su sexto disco con la formación actual, incluído el recopilatorio Un paso más (Grandes éxitos) y el disco en inglés Mother Earth, la banda asturiana ha dado un paso adelante cualitativa y cuantitativamente hablando. El ilustrador y gran artista Luis Royo ha encontrado una vez más las imágenes perfectas para envolver con una obra de arte un disco inmenso como Muerte y vida.