
Es la noticia tecnológica del día. Nokia va a ofrecer descargas gratuitas en sus teléfonos. Un movimiento que viene precedido por el acuerdo con la Universal para que la compañía finlandesa dé a sus clientes el acceso a ilimitadas canciones del catálogo de la multi.
La iniciativa tiene más claros que oscuros. Los más técnicos insisten en el horror de tener las canciones con DRM y el hecho de que Universal y Nokia lo que hacen es cobrarte de manera encubierta por ‘regalarte’ algo que en realidad nunca va a ser tuyo, porque luego no puedes grabarlo en otro formato o pasarlo a otros reproductores.
A mí me preocupa también otra vertiente. La manera en la que las multinacionales están adaptándose a los nuevos tiempos implica, de manera latente, manotazos continuos a los sellos y bandas pequeñas. Tratan de sacarles del mercado para siempre o asimilarles, pero nunca dejarles trabajar. Quieren (o eso parece) cerrar aún más el cerco con el que se habían hecho y que parecía haber crecido con toda la revolución digital y el 2.0. Tengo muchas dudas sobre el futuro.




