Natalie Imbruglia surgió de esa cantera de estrellas pop que resultó ser la serie australiana Neighbours, de la que también salieron otros conocidos artistas como Jason Donovan, Kylie Minogue o Holly Valance. Su debut fue de los que dejaron huella, ya que “Torn”, su primer single (que iba acompañado de un sencillo pero efectivo vídeo), se convirtió en una de las canciones más radiadas y recordadas de los años 90.
“Torn”, de la cual mucha gente no sabe que es una versión de un grupo americano llamado Ednaswap, la catapultó instantáneamente a la fama, y llevó a su primer álbum, Left Of The Middle (RCA, 1997), a vender alrededor de 7 millones de copias en todo el mundo. A pesar de que a lo largo de su carrera nos ha obsequiado con alguna otra apreciable canción (como “Big Mistake”, “Wrong Impression”, “Beauty On The Fire” o “Shiver”), nunca ha sido capaz de igualar aquel éxito primigenio, y, así, sus dos siguientes discos, White Lillies Island (RCA, 2001) y Counting Down The Days (RCA, 2005), han obtenido unas cifras de ventas (1,2 millones y 700.000 copias, respectivamente) que, sin ser del todo despreciables, sí parecen ridículas comparadas con las del primero.
