
La noche del 10 de febrero nos ha traído una alfombra roja llena de personalidades, dúos imposibles, ganadores en estado de shock y actuaciones, premios y más actuaciones. Las quinielas estaban repartidas, pero desde luego mi favorita no se fue, ni mucho menos, con las manos vacías. A pesar de los problemas con el visado, idearon la manera de que la genial Amy Winehouse deslumbrara en los Grammy 2008 y desde luego que lo consiguió.
La inglesa se hizo con seis de los gramófonos a Mejor Artista, Mejor Canción por Rehab, que también se llevó el premio a Mejor Grabación (para los productores e ingenieros), Artista Revelación, Mejor Interpretación Femenina y Mejor Álbum Pop por Back To Black. Ahí es nada. Lo mejor sin duda, su actuación vía satélite, quitando el mal sabor de boca después de los EMA.

El nuevo disco de Alicia Keys salió a la venta el pasado 13 de noviembre, cuatro años después de su último trabajo de estudio. Desde el ya lejano Fallin’, esta mujer siempre me ha parecido una de las mejores continuadoras de un estilo que se implantó en las divas negras de los años sesenta y que conjuga un estilo soul y blues con voces impresionantes. Hace unos días incluía su directo entre mi selección semanal, y es que si tenéis oportunidad de disfrutar de esta mujer en vivo, os aconsejaría que no os la perdierais.