
La agenda de conciertos está sobresaturada. Ni los garitos de moda ya consiguen llenar un viernes por la noche a más de 30 personas, que son las que a lo sumo presenciaron los conciertos de Ornamento y Delito y Emilio José en el Ocho y Medio, una de las discotecas seudomodernas de Madrid que al llegar las 2 ó las 3 de la mañana comenzó a llenarse para bailar una música que no se escucha.
Y es que mejor pensar que hay tanta oferta (ayer había una gran rivalidad en cuanto a conciertos: Pereza, Maldita Nerea, Los Secretos o Un Pingüino En Mi Ascensor) que pensar que a nadie le interesa ver a dos grupos tan interesantes como los mencionados. Todo por sólo 8 euros. Y en pleno centro de la ciudad, en Gran Vía.


