No falla. Cada vez que unos amigos vienen a casa a cenar, a tomar una copa y yo pongo como música de fondo uno de esos cd´s en los que recopilas lo que consideras las mejores canciones de todo un año, llega esta y entonces se interrumpe la conversación.
¿Qué es esto? ¿Y a este que le pasa? ¿Está de coña? Dios mío, una de las canciones más tristes que he oído durante el último año y la gente se cree que está de broma.
‘Es feo’ es el llanto desesperado de un hombre que se levanta a la mañana sin que ella esté a su lado. La historia más veces cantada pero que nadie lo ha hecho con tanto exhibicionismo y sinceridad como Manos de Topo. Es como pegar la oreja a la pared para escuchar al vecino, está feo, pero es la única manera de enterarnos de la gravedad con la que supera que le falte su otra mitad. Está fatal.

No sé si en este final de año me está saliendo toda la bilis acumulada (puede ser, las comidas y cenas familiares de Navidad no siempre me dejan del mejor humor) o es que había dejado unos cuantos discos olvidados en lo más profundo de la mente y han vuelto al primer plano a la hora de hacer el resumen anual. El caso es que me estoy encontrando con que, al buscar información sobre ciertas bandas, varias de ellas que a mí me han parecido de lo más mediocre han recibido una curiosa magnífica aceptación general.