El viernes camino del Antzoki me sentía como ese náufrago que no sabe dónde va a terminar, no por desconocimiento de sus dos últimos discos Alegranza y Pop Negro, en los que estaba seguro que iba a basar su setlist, sino por descubrir (al fin) cómo era la puesta en escena de El Guincho.
Era su primera visita a Bilbao como tal, él mismo recordó que su anterior paso por aquí fue cuando era miembro de Coconot y tocó en un pabellón industrial para unas 6 personas. Supongo que es difícil asimilar que ahora todos los medios dentro y fuera de nuestro país hablen de él como la gran esperanza blanca. El Antzoki se llenó y el público estalló en un baile colectivo que hace mucho tiempo que no presenciaba. Un circuito, de una hora exacta de duración, por las islas más paradisíacas con breve parada en cada una de ellas para montarla.

A lo mejor te has estrenado ya y en lo poco que llevamos de 2011 ya has estado en algún concierto. Yo me reservo hasta el viernes 7 de enero, día en el que por fin El Guincho estará en Bilbao, en una gira que incluirá también Donosti (8 de enero), Madrid (17 de febrero) y Barcelona (18 de febrero). Las dos últimas fechas dentro de las Fiestas Demoscópicas que cada año organiza la revista Mondo Sonoro, por lo que sólo podrás asistir con invitación. 


Este 2010 toca año 