
Lou Reed siempre quiso ser David Bowie, aunque ello significase cargarse uno de los mejor grupos de la historia, The Velvet Underground. Llegó Transformer (1972, RCA Records) y sus deseos más públicos se hicieron realidad: Bowie tras el aparato y como objetivo lograr igualar (e incluso superar) la popularidad del Duque Blanco.
Esto ultimo se fue consiguiendo éxito tras éxito. Con un cambio de registro que sorprendió a los fans de su ex grupo, del cual rescataba canciones para convertirlas en populares. Pero Reed, una vez en la primera liga, con varios himnos detrás, se sacó de la manga Metal Machine Music (1975, RCA), trabajo que presentó ayer en Palma, en el Teatre Principal, por primera vez en la historia en España.

