
En los últimos dos días, han saltado a la luz dos noticias preocupantes para los que nos gusta usar Internet como medio para descubrir nueva música. Por un lado, la radio online Pandora ha asegurado que está cerca de cerrar. Por otro, Muxtape, un interesantísimo servicio que permite hacer tus cintas de mezclas en mp3 y luego mandárselas al resto de la gente, se ha visto obligado a parar su actividad.
Son las presiones de la RIAA, el principal órgano de control de las discográficas en EEUU, que juega un papel de poli bueno/poli malo (especialmente lo segundo) muy parecido al de nuestra nunca bien ponderada SGAE (¿se puede decir SGAE aún o ya es delito hasta nombrarla?).
A Pandora la han ahogado pese a que ha seguido todas sus directrices: dejó de ser un radio online internacional para poder escucharse sólo en EEUU (aunque era fácil saltarse la prohibición) y llegó a un acuerdo sobre los derechos de las canciones que sonaban en su servicio. El problema es que, de los ingresos proyectados en 2008, los pagos de royalties se están comiendo el 70% del total. ¿Increíble? No, porque en años sucesivos ese porcentaje aumenta progresivamente.
