Hubo un tiempo en que Gijón fue reconocida a lo largo y ancho de toda la piel de toro como la capital musical, o mejor dicho, como la ciudad germinal, el punto geográfico donde estalló todo y donde la música de nuestro país dio un giro vertiginoso hacia algo completamente ajeno por aquel entonces. Estamos hablando de mediados de la década de los 90, la eclosión del indie en España.
Si Gijón fue el caldo de cultivo, Penélope Trip fueron uno de sus principales baluartes. Abanderados del llamado Xixon Sound en sus inicios, el grupo encabezado por Tito Pintado nos regaló a muchos de nosotros algunos de los momentos musicales más difícilmente repetibles de nuestras vidas. Si “Politomanía“ y “Usted morirá en su nave espacial“ (sus dos primeros largos) sentaban las bases, “¿Quién puede matar a un niño?“ suponía la culminación sonora del grupo. Y de esto hace nada menos que diez años…
