
La tendencia de revivir a los muertos es muy peligrosa. Y más si lo que se está reviviendo es una obra intocable que hizo un grupo y que ahora se lleva al directo en solitario. Peter Hook, quien fuera bajista en su día de Joy Division, no tiene miedo a nada y este año se está encargando de presentar él solo en vivo el debut de los de Manchester, Unknown Pleasures (1979, Factory).
En la Península acaba de pasar por el FIB y por el festival Paredes de Coura con el mismo set con críticas favorables a un directo al que yo guardo demasiado recelo por todo lo que significa Joy Division para mí, además de desconfiar de este tipo de revisiones.
