Nicole Scherzinger está siendo más reconocida últimamente por ser pareja de Lewis Hamilton que por ser la ex-cantante de Pusycat Dolls. Lo cual, dicho sea de paso, no le está del todo mal empleado después de ver las colaboraciones tan abominables a las que se ha dedicado últimamente.
No tengo inconveniente en decir que Pussycat Dolls me engancharon en su debut. Con aquel ‘Don’t Cha’, acompañadas del buen ojo clínico de Busta Rhymes, saltaron a la palestra como un grupo diferente dentro de lo común que tiene todo el sonido comercial de esta cuerda y se hicieron pegadizas, entrañables, convirtiéndose en uno de esos guilty pleasures que confiesas con cierto morbo.

