Si hay un nombre que anotar con letras negritas y mayúsculas para el dub, ese es Roots Manuva. Reformista, inquieto y con ganas siempre de dar que hablar. Versos como cuchillos afilados. Desde Londres ha ido estableciendo un nuevo sonido más propio de la escena estadounidense, o de la Jamaica (aunque siempre han ido al final a su país vecino a grabar su disco). Casualmente, los padres de Roots Manuva eran de éste último país, concretamente de Banana Hole, un pequeño pueblo.
Quizás la profesión que su padre desempeñó como sacerdote influenció en la visión de Roots Manuva, por lo menos causó más impacto que su siguiente profesión como sastre. Este single es la presentación de su cuarto álbum, Slime And Reason (2008, Ninja Tune), donde el músico londinense se tira al dancehall, busca la diversión, el hit y el golpe gracioso sin pretensiones.
Por lo menos eso es lo que transmite a la hora de escuchar el tema. Se estructura rápido, con una base muy marcada y oscura, el fraseo de Roots Manuva tan duro como siempre, sin concesiones y un estribillo que si se repite varias veces, llega a ser pegadizo. Son sólo dos minutos y cuarenta segundos, pero no necesita más para firmar un hit directo a la pista de baile.

Este 2008, los amantes de la electrónica estamos de suerte, dos de los buenos nombres traen referencia bajo el brazo. Uno de ellos es Portishead con