
Mientras que España tuvo como representante a Chiquilicuatre con su insoportable “Perrea, Perrea”, Francia fue a Eurovisión con un artista de verdad, con una carrera musical ya asentada. Sorprendió la decisión del artista de ir a un certamen que en vez de promocionar la música (como en un momento sí que hizo), promociona el espectáculo más bochornoso y la canción más simple. Pero ahí fue, Sébastien Tellier con la primera canción en inglés presentada bajo la candidatura de Francia; hecho que ha causado alguna que otra polémica según son los franceses de proteccionistas con su cultura.
Luego ya están los gustos, y ver si el artista es propicio o no para tal acto. Aunque aquí se intento llevar a La Casa Azul, L-Kan, incluso a Nacho Vegas, finalmente la votación popular por el MySpace otorgó el premio a un actor con su guitarra de plástico. Una gran representación estatal. Sébastien Tellier fue con “Divine”, uno de los singles que tiene Sexuality, pese a que ahora mismo me cuesta imaginármelo en el escenario de Eurovisión, pero quién sabe… (Finalizó en el puesto 19, tres por detrás de España).
