A veces pasa que una de las bandas o artistas que más te gustan desaparecen sin más, y sin dejar claro si es una desaparición definitiva o algo sólo temporal. Es lo que me ocurrió a mí con Texas, que llevaban un tiempo desaparecidos sin motivo aparente desde que, hace ya 6 años, lanzaran su último álbum de estudio hasta aquel entonces: Red Book.
Tras un tiempo sin noticias de los escoceses como banda, (Sharleen Spiteri ha publicado mientras un par de álbumes en solitario) se supo que el guitarrista, Ally McErlaine, había tenido que ser hospitalizado a causa de un aneurisma que además le mantuvo en coma durante 3 meses, por lo que Texas se habían visto obligados a detener su actividad como banda.
Este tipo de noticias te dejan frío y con un doble mal sabor de boca: por un lado, aunque quizás sea lo menos importante, dejas de escuchar nuevo material de una de tus bandas favoritas y te quedas sin oportunidades de verlos en directo, y por otro, no es ninguna buena noticia saber que es por causas de salud de uno de los miembros de la banda por lo que dejas de poder escuchar cosas nuevas de ellos.
