
Hace unos días, la revista Variety sorprendía a todo el mundo anunciando que Sacha Baron Cohen, actor y principal responsable de cintas como Ali G, Borat o Brüno, ha sido el elegido para encarnar a Freddy Mercury en una película que recordará al legendario vocalista de Queen. La decisión ha despertado gran cantidad de opiniones encontradas, pues más allá del notable parecido físico que pueda haber entre ambos, la figura de Baron Cohen se relaciona con polémicas y papeles que no parecen encajar mucho con la seriedad y el respeto que todos esperaríamos de una obra así.
Pero es de suponer que cuando los responsables de un proyecto de esta envargadura (hay tres productoras metidas detrás) han tomado una decisión así, es porque han visto motivos suficientes para que el actor pueda estar a la altura del músico. Y es que no es nada fácil la papeleta que supone llevar a la gran pantalla una figura tan idolatrada por miles de seguidores en todo el mundo, podríamos decir que son encarnaciones imposibles que sólo puede salir muy bien, o desastrosamente mal. Aprovechamos la ocasión para recordar unas cuantas.


Fundador de R.E.M. y batería imprescindible para entender el advenimiento del rock alternativo como etiqueta, en 1997, y tras haber sufrido un aneurisma sobre el escenario dos años antes, Bill Berry comunicó a sus compañeros que se marchaba a vivir tranquilamente en una granja, alejado de los focos y la tensión de una banda. Peter Buck, Mike Mills y Michael Stipe, después de haber repetido varias veces que R.E.M. sólo podía existir con los cuatro componentes, hacen uno de sus escasos gestos de dinosaurios del rock y tiran para adelante. Sustituyen a Berry por una caja de ritmos y el resultado es Up, un disco de belleza intensa, sentida y experimental que vuelve a revitalizar el sonido de la banda. Lo que viene después es menos agradable, pero tras el infame Around The Sun, R.E.M. tienen en 2008 la oportunidad de volver a resarcirse.