
Depeche Mode siguieron siendo unos estajanovistas del pop electrónico y volvieron a repetir la máxima de disco por año. El cuarteto se trasladó a Berlín para grabar Some Great Reward a las órdenes de Gareth Jones y Daniel Miller. Querían hacer algo diferente y volaron a la ciudad alemana todavía dividida por el muro, concretamente a los estudios Hansa, donde habían grabado David Bowie e Iggy Pop, de quien tanto Dave Gahan como Martin Gore eran fans.
Que lo hubieran grabado en Berlín no fue según el compositor principal del grupo definitivo en el resultado final, aunque siempre ha reconocido que había una atmósfera muy especial muy distinta de la que habían en Londres, una ciudad que estaba muerta según Andy Fletcher. Some Great Reward continúa y define la línea marcada en su anterior álbum, Construction Time Again.
Una apuesta sonora en la que el grupo afianzó el sonido industrial introducido el año anterior, pasando definitivamente de ser un grupo para adolescentes a ser un grupo para todo tipo de públicos. Si ya en 1983 habían demostrado que no era una formación blandengue aquí lo confirmaron musical y estéticamente, en este aspecto quizás como un ejercicio de autoafirmación.
