No son nuevos porque ya se les conocía como Destiny, ahora mutado su nombre a The Destiny Program, pero tras su fichaje por Nuclear Blast parece que les ha tocado la suerte de avanzar un paso de gigante en su popularidad.
La banda alemana se puede encajar dentro del metalcore pero no es una banda de las que podíamos denominar que cumple cien por cien con los parámetros de esta etiqueta, pues a la fiereza en la mayoría de los temas unen un filtro emo y unos coros muy melódicos.
Porque en Subersive Blueprint, substitulado como The 12-Point Program To Self Revolution, nos encontramos con metalcore pero tambien ecos tanto de Bad Religion como de Biohazard, una mezcla que no desmerece para nada el producto final. Destaca la voz de Johannes Formella, todo un hacha que sabe administrar muy bien su atributo tanto en las partes más agresivas como en las más amables, ahí estan The personal revolution y Welcome overload como temas más característicos.
