
Era mi primer concierto de gospel al que iba. Hasta la fecha nunca habían coincidido factores que facilitasen la asistencia y había ganas al ser un amante de la música negra. La cita estaba incluida en el XIV Festival de Gospel & Negro Spirituals organizado por Caja Madrid un año más. Y tocaba el cierre tras una semana de conciertos. El grupo elegido para ello fue Tye Tribbett & G.A.
La presentación en el escenario ya prometía ofrecer un concierto diferente. El grupo vino a España con doce músicos a las voces y cuatro a los instrumentos (en Estados Unidos, donde son uno de los grupos más conocidos en el género, el número de miembros casi llega a la treintena), y éstos cogieron rápido el protagonismo, abriendo con un instrumental donde el bajo demostró que en el funk es el género donde más destaca.
La energía del líder, Tye Tribbett es incombustible, propia de un frontman clásico al estilo James Brown y compañía. Él mueve a todos, juega con el público, transmite su mensaje religioso y sobre todo, la intensidad con que vive la música. A tal punto llegó este nivel que al final del concierto todo el teatro Fernán-Gómez se levantó y se puso a bailar al ritmo de la música.
