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	<title>Hipersónica</title>
	<link>http://www.hipersonica.com</link>
	<description>Blog sobre música actual. Críticas, vídeos, conciertos y las mejores canciones.</description>
	<pubDate>Wed, 07 May 2008 22:15:10 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[American Music Club - All The Lost Souls...]]></title>
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      <pubDate>Wed, 07 May 2008 22:15:10 GMT</pubDate>
      <author>probertoj</author>
      <description><![CDATA[	<p><object width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/xwDHyueZvI4&#38;hl=en"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/xwDHyueZvI4&#38;hl=en" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object></p>

	<p>Merge Records acaba de lanzar el primer vídeosingle del último disco de <strong>American Music Club</strong>, <strong>The Golden Age</strong>. El disco se mantiene en un discreto segundo plano en mi vida: de vez en cuando me pide que lo ponga, pero no siempre le hago caso, porque prefiero acudir a los discos anteriores de la banda de Mark Eitzel. </p>

	<p>Sigo pensando que <a href="http://www.hipersonica.com/2008/02/22-american-music-club-the-golden-age">The Golden Age</a> tiene algo increíble, como ya dije a finales de febrero. No sé si ese tono impostado es culpa de la madurez de Eitzel o de que yo ya no soy el que era cuando American Music Club me encantaron con su poso triste. Pero también es cierto que <strong>Love Songs for Patriots</strong>, del que no hace tanto tiempo y que, sin embargo, me suena más hondo que esta última entrega del club de música americana.</p>

	<p>Ni siquiera me gusta especialmente el single que han elegido, que acusa ese mismo deje que hace que no me identifique con el regreso de la banda. Donde esté <strong>All My Love</strong>, una de las canciones del año, que se quite cualquiera de The Golden Age. Y el vídeo de <strong>All The Lost Souls Welcome You To San Francisco</strong>, pese a contar con atractivos como la madre de Laura Palmer y escenificar bien esas barras de bar en las que siempre se han podido ubicar las escenas que Mark Eitzel canta, no logra mejorar la cosa. </p>

	<p>Vídeo | <a href="http://www.youtube.com/watch?v=xwDHyueZvI4">Youtube</a></p>


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      <title><![CDATA[American Music Club - The Golden Age]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/2008/02/23-american-music-club-the-golden-age</link>
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      <pubDate>Fri, 22 Feb 2008 22:30:30 GMT</pubDate>
      <author>probertoj</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image5705" src="http://img.hipersonica.com/2008/02/american.jpg" class="centro" alt="American Music Club" /></p>

	<p>La vida se nos escapa tan rápido que apenas nos paramos a pensar que tenemos la obligación moral de disfrutarla. O de vivirla, como prefiráis. Y Mark Eitzel, uno de los hombres compungidos por excelencia de la música de los últimos 20 años, está mayor. Y lo sabe. De hecho, se agarra a la vida como a la barca de la bellísima portada de <strong>The Golden Age</strong>, el último disco de <strong>American Music Club</strong>. </p>

	<p>Mark lleva ya mucho tiempo buscando salvavidas al paso del tiempo y hablando, mientras lo encuentra, de las zonas negativas de su vida. A estas alturas, ya no puede cambiar. No cuando vuelve a estar con los viejos colegas con los que cantó al whiskey, a la amigas muertas, a las partes más oscuras de sus partículas elementales. En su nuevo disco se le siguen cruzando desgracias personales, historias de derribo moral, pastillas, cuartos de baño donde se hacen rayas y algún que otro muerto.</p>

	<p>No, Mark no puede cambiar. Sigue entonando sus mismas penas de siempre y lo sigue haciendo bien. Lo que pasa es que todos hemos madurado y los que lo hemos hecho con sus canciones al lado ya nos sabemos el discurso, con lo cual duele menos y resulta menos creíble. Y los que no lo hayan hecho, no se van a enamorar de The Golden Age pues, aun siendo un disco muy bueno, no es de los mejores de American Music Club ni tiene capacidad para romper la coraza de los que no estén dispuestos a aceptar a &#8220;otro grupo tristón&#8221;.</p>

	<p></p><a name="more"></a></p>

	<p><object width="300" height="80"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/X8pcZQ-0ik/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/X8pcZQ-0ik/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="80" wmode="transparent"></embed></object></p>

	<p>Pero habrá que recordarles, entonces, que American Music Club no son otro grupo tristón, sino la banda que ha entonado algunas de las mejores baladas del rock de los últimos 20 años. Y no hablo de baladas en el sentido que nos vendían en esos recopilatorios hechos a toda prisa hace diez años; ni siquiera en la de todos esos malos seguidores de <strong>Jeff Buckley</strong>: Mark Eitzel y los suyos no tienen las mangas llenas de cartas baratas. Lo suyo es más cercano a las emociones de los buenos cantantes de piano-bar, a las bandas en teoría inofensivas que, sin embargo, te acaban rompiendo por dentro.</p>

	<p>En The Golden Age apenas levantan la voz. El colchón sonoro sobre el que se mece la siempre emocionante entonación de Eitzel es, a veces, hasta demasiado adulto. Porque ellos siempre han corrido ese peligro: el de que sus canciones atravesaran la frontera de lo banal, que se convirtieran, no sé, en unas replicas masculinas del cliché que representan mujeres como <strong>Norah Jones</strong>. </p>

	<p><object width="300" height="80"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/e4JFFoP6Z8/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/e4JFFoP6Z8/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="80" wmode="transparent"></embed></object></p>

	<p>Si, el riesgo de caer en lo inane siempre les ha sobrevolado. A veces hasta les ha alcanzado. Seguro que muchas veces, Mark nos ha hecho comulgar con ruedas de molino porque siempre parecía decirnos las cosas importantes sin hacerlas tremendas.  También en este disco. Por ejemplo, <a href="http://profile.imeem.com/25RqS_/music/a0Z05IQl/american_music_club_all_my_love/">All My Love</a> te dice todo lo que necesitas saber sobre el amor, pero lo disimula muy bien, como si sólo te estuvieran susurrando otra canción modesta más, en un mundo lleno de artistas grandilocuentes. </p>

	<p>Entonces: ¿está bien o no el último disco de la banda? Pues no sé. A ratos y a canciones me encanta y me derrite. Pero en otras no me lo creo. Así que creo que, del tirón, sólo puede estar recomendado para fans. Pero ellos, como yo, lo van a disfrutar.</p>


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      <title><![CDATA[The Marzipan Man - American Music Club, Sala Acapulco (Gijón, 20-02-2008)]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/2008/02/21-the-marzipan-man-american-music-club-sala-acapulco-gijon-20-02-2008</link>
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      <pubDate>Thu, 21 Feb 2008 17:47:56 GMT</pubDate>
      <author>Víctor Rodríguez</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image5690" src="http://img.hipersonica.com/2008/02/AMC1.jpg" class="izquierda" alt="AMC1" /> Ni fui nunca seguidor de <strong>American Music Club</strong> ni de su líder <strong>Mark Eitzel</strong> y creo que voy a seguir sin serlo a tenor de lo visto ayer en su concierto de la Sala Acapulco del Casino de Asturias de Gijón. Para cualquier aficionado al rock norteamericano independiente esta banda es uno de los nombres señeros pero en su primera cita de su gira española defraudaron a muchísimos de los presentes.</p>

	<p><strong>American Music Club</strong> traían un nuevo disco bajo el brazo, <strong>The Golden Age</strong>, que hace el octavo en su carrera y una nueva formación de la que se han caído el batería Tim Mooney y el bajista Danny Pearson, que han sido sustituídos por Steve Didelot y Sean Hoffman.</p>

	<p>No sé si fue porque le faltaban ensayos al cuarteto, porque la sala no era la más apropiada para rockear o porque no tenían su día pero el caso es que <strong>American Music Club</strong> no sonaron demasiado bien. Y eso que estuvieron arropados por un nutrido grupo de seguidores que aplaudió cada una de las piezas que interpretaron esta noche.</p><a name="more"></a></p>

	<p><img id="image5691" src="http://img.hipersonica.com/2008/02/AMC2.jpg" class="izquierda" alt="AMC2"/> Eitzel y compañía traían ese rock &#38; roll sombrío y literario que nos han ido entregando a lo largo del último cuarto de siglo pero no colmaron las espectativas puestas en ellos. Y para colmo ofrecieron un raquítico concierto de cincuenta y cinco minutos, bis incluido, en el que la cara del cantante pasó de la sonrisa al ceño fruncido, muy probablemente por el barullo que formaban un sector de personas que al fondo de la sala no pararon de hablar en alto durante todo el recital.</p>

	<p>En ese tiempo a <strong>American Music Club</strong> le dio tiempo a repasar algunos temas de su nuevo trabajo y varios clásicos que fueron los que salvaron la actuación. De <strong>The Golden Age</strong> tocaron <strong>The decibels and the little pills</strong>, con la que abrieron su actuación, un tema autobiográfico que habla de un encuentro nocturno; siguieron con <strong>All the lost souls welcome you to San Francisco</strong>, donde se lució el guitarrista Mark &#8216;Vudi&#8217; Pankler, y más tarde llegarían <strong>All my love</strong> y <strong>Windows of the world</strong>, una historia sobre el bar que había en el último piso del World Trade Center.</p>

	<p>Sin embargo el material más reciente quedó en mal lugar ante las clásicas <strong>Johnny Mathis&#8217; feet</strong>, de <strong>Mercury</strong> (1993), <strong>Home</strong>, un tema de <strong>Eitzel</strong> en solitario, <strong>Blue &#38; grey shirt</strong>, de <strong>California</strong> (1988), o <strong>Revolving door</strong> y <strong>Hello Amsterdam</strong>, que sonó en el bis, de <strong>San Francisco</strong> (1994), además de <strong>Jesus&#8217; hands</strong>, de <strong>Everclear</strong> (1991), que <strong>Mark Eitzel</strong> tocó sólo antes de largarse al camerino.</p>

	<p>Antes de <strong>American Music Club</strong> tuvimos la oportunidad de conocer el proyecto en solitario de Jordi Herrera, ex cantante de la banda mallorquina Satellites, que camina ahora bajo el nombre de <strong>The Marzipan Man</strong>. En un set reducido presentó temas propios de pop experimental y psicodelia de su disco <strong>The Marzipan Man Stories</strong> y versiones de Leadbelly, Portishead y María del Mar Bonet.</p>

	<p>Sitio oficial | <a href="http://www.american-music-club.com">American Music Club</a><br />
My Space | <a href="http://www.myspace.com/themarzipanman">The Marzipan Man</a><br />
Fotografías | <a href="http://www.flickr.com/photos/littlepants/">Little Pants</a></p>


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