<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0">

  <channel>
	<title>Hipersónica</title>
	<link>http://www.hipersonica.com</link>
	<description>Blog sobre música actual. Críticas, vídeos, conciertos y las mejores canciones.</description>
	<pubDate>Sat, 01 Mar 2008 07:49:35 GMT</pubDate>
	<generator>http://www.hipersonica.com</generator>

	
    <item>
      <title><![CDATA[Especial The Cure: The Head On The Door]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/2008/03/01-especial-the-cure-the-head-on-the-door</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/2008/03/01-especial-the-cure-the-head-on-the-door</guid>
      <pubDate>Sat, 01 Mar 2008 11:48:01 GMT</pubDate>
      <author>probertoj</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image5768" src="http://img.hipersonica.com/2008/02/cure5.jpg" class="centro" alt="Curelogo"/></p>

	<p>Y de repente, se hizo la luz. The Cure reaparecieron convertidos en una máquina de  hacer hits y, olvidadas las brumas de <strong>The Top</strong>, lanzaron <strong>The Head On The Door</strong>, su disco más disperso, pero también el que más singles incontestables dejaba al oyente.</p>

	<p><strong>Let´s Go To Bed o The Lovecats </strong> ya mostraban hacia donde iba a dirigirse la banda de Robert Smith, con Boris Williams a la batería, Porl Thompson a la guitarra y el regreso de Simon Gallup en el bajo. Pero si <strong>Japanese Whispers</strong> fue &#8217;sólo&#8217; una robusta colección de singles, The Head On The Door se concibió como un álbum hecho para contener diez grandes éxitos concebidos para la ocasión. </p>

	<p>En cierto modo, en este disco de 1985 fue donde se partieron las aguas de The Cure y el grupo pasó a ser uno de los mitos pop de los últimos años. Ya no sólo era una banda adecuada para los fans de lo oscuro, de lo gótico, sino que Robert Smith demostró a todos con este disco que podía ser una estrella del pop con todas las consecuencias. Si eso incluía rotaciones de sus videos en la MTV hasta la extenuación, estaba dispuesto a lograrlo.</p>

	<p></p><a name="more"></a></p>

	<p><img id="image5821" src="http://img.hipersonica.com/2008/03/head.jpg" class="izquierda" alt="The Cure The head On The Door" />Pese a todo, The Head on The Door es un disco más equilibrado que alguno de los que le siguieron, más desde luego que <strong>Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me</strong>. En él The Cure suenan sorprendentes, en muchas canciones hasta &#8216;demasiado&#8217; amables. Pero los hitazos van acompañados por otras canciones en las que el grupo no renuncia a su rasgo característico, esa oscuridad que ahora construyen en canciones más concisas, sin alargarse tanto como en anteriores ocasiones.</p>

	<p>Hay quien dice que sólo por <strong>In Between Days</strong> (un excelente saqueo por parte de Robert Smith del sonido de New Order) y <strong>Close To Me</strong> este disco se merece existir. Y noes una lectura incorrecta, pero sí demasiado parcial y que obvia las virtudes de otras canciones.</p>

	<p>Para empezar, la estupenda y detallista producción del disco da brillo a <strong>Kyoto Song</strong> (con sus aires japoneses) y a <strong>Six Different Ways</strong> (una canción entre lo optimista y lo juguetón, quizás la más sonriente que Smith haya escrito jamás). Esos mismo retoques no arruinan<strong> The Blood</strong> (con castañuelas y guitarra española, algo que siempre me ha sonado ridículo en el pop anglosajón, aunque en este caso no se les vaya la mano en exceso). </p>

	<p><object width="300" height="80"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/IpKX_kNrYd/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/IpKX_kNrYd/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="80" wmode="transparent"></embed></object></p>

	<p>Es The Head on The Door un disco mucho más pensado de lo que su orientación pop hace suponer. The Cure lo compusieron en estado de gracia, porque sólo rozando la genialidad se podía crear <strong>Push</strong> (<a href="http://profile.imeem.com/VGw6aKk/music/jY-kr6r2/tc_push/">Imeem</a>), con una de las intros más fantásticas de la historia de la música, épica adolescente vestida con más de dos minutos de glam-rock para festivales antes de que éstos se pusieran definitivamente de moda. </p>

	<p><strong><br />
Baby Screams</strong>, con su estupendo juego de voces dobladas, es otra buena canción, pero palidece ante el hit pop más claro del disco (¿el más claro de toda la carrera del grupo?). Ése es <strong>Close To Me</strong> (<a href="http://profile.imeem.com/VGw6aKk/music/4po_SSRt/tc_close_to_me/">Imeem</a>): ritmo sincopado, teclados saltarines, suspiros y jadeos como telón fondo y un Smith sobresaliente ante el micrófono. Algo tan sencillo a la par que perfecto que cautiva a cualquier oyente. </p>

	<p><object width="300" height="80"><param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/vlEnDFMJ3Z/aus=false/"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://media.imeem.com/m/vlEnDFMJ3Z/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="80" wmode="transparent"></embed></object></p>

	<p>Pero The Cure sabían seguir siendo teatrales: <strong>A Night Like This</strong>, con arpegios larguísimos y una atmósfera oscura, aunque no irrespirable, adapta las viejas maneras del grupo a su nueva forma de entender la música. Es una de mis canciones favoritas, un resumen de momentos rotos y de oportunidades de enmendarlos que se pierden en el tiempos. Un tema tan espectacular que ni el arreglo de saxo, tan ochentero, consigue ahogarla:</p>

	<p><blockquote></p>

	<p>I&#8217;m coming to find you if it takes me all night<br />
Can&#8217;t stand here like this anymore<br />
For always and ever is always for you<br />
I want it to be perfect<br />
Like before&#8230;<br />
I want to change it all</blockquote></p>

	<p>A esas alturas del disco, cuando quedan sólo dos canciones, el oyente ya está rendido a los pies de Robert Smith. Y, si lo piensas, parece increíble, porque The Head on The Door es como un pollo descabezado, que corretea de aquí para allá sin saber dónde quedarse. Un pequeño bajón (Screw) y una canción a la antigua usanza (Sinking) sirven de cierre y demuestran que tampoco el eclecticismo podía ahogar, en aquel momento la propuesta de The Cure. </p>

	<p>En una entrevista a la revista Creem, concedida en 1986, Robert Smith aseguraba que </p>

	<p><blockquote>hubiese sido imposible seguir haciendo canciones al viejo estilo de The Cure, porque te conviertes en tu propia parodia y cantas y todo parece lo mismo.</blockquote> </p>

	<p>De esa sensación nació The Head On The Door, el mejor disco para que un oyente nuevo consiga entrar en el universo del grupo. Y de esa misma sensación murió este disco. Las continuaciones irían de cosas bien distintas.</p>

	<p>Más en Hipersónica | <a href="http://www.hipersonica.com/2008/02/27-especial-the-cure-the-top">The Top</a>, <a href="http://www.hipersonica.com/2008/02/27-especial-the-cure-de-lament-a-japanese-whispers">De Lament a Japanese Whispers</a>, <a href="http://www.hipersonica.com/2008/02/25-especial-the-cure-pornography">Pornography</a>, <a href="http://www.hipersonica.com/2008/02/23-especial-the-cure-faith">Faith</a>, <a href="http://www.hipersonica.com/2008/02/21-especial-the-cure-seventeen-seconds">Seventeen Seconds</a>, <a href="http://www.hipersonica.com/2008/02/19-especial-the-cure-three-imaginary-boys">Three Imaginary Boys</a></p>



 ]]></description>
    </item>
	

  </channel>
</rss>
