
Con los últimos suspiros de la década de los 60, Bernard Collins y los hermanos Donald y Lynford Manning se unieron para formar The Abyssinians. El trío jugó un papel muy importante en el asentamiento del sonido y la filosofía rastafari del reggae. La música jamaicana empezaba a alejarse de sus influencias del rock y el rythm&blues yanquis para forjar su propia personalidad.
La música de los Abyssinians partía de tempos lentos y pegadizos sobre los que construían canciones para dar gracias a Jah, exaltar su cultura rastafari y recordar a su tierra madre: África. Su principal aportación al género fue su estupenda combinación de voces y las melodías vocales que inspiraron a multitud de artistas de la segunda generación.
Sus pasos los llevaron hasta el productor Clement Dodd, que trabajó con ellos en su primer single: ‘Satta Massa Gana’ (Imeem). El título es una expresión etíope empleada para dar gracias y alabar a su creador. Lo cierto es que, en un primer momento, Dodd no estaba muy seguro de la acogida que tendría esta canción, pues el ska y el rocksteady aún eran géneros en alza dentro de la isla. No obstante, el single no tardó en convertirse en un éxito.
