La banda de Pittsburgh se ha subido al trapecio sin red al grabar su nuevo disco a las órdenes de Tony Visconti (David Bowie, Morrissey, The Stranglers…), un productor diametralmente alejado del punk político que practican desde sus comienzos allá en 1988. Él mismo ha declarado que quería producir un álbum punk y que Anti-Flag no han grabado con él un disco punk.
Con estos planteamientos no las tenía todas conmigo a la hora de escuchar The Black Lights Of America de los norteamericanos. Está claro que hay novedades como nuevos instrumentos como metales, cellos, percusiones latinas, vibráfono, campanas tubulares, pianos o coros infantiles, pero Anti-Flag sigue siendo una banda de punk antisistema directo a la mandíbula como demuestran en Spit in the face, el tema más rápido del álbum.
Claro está, éste no es New Kind Of Army, el que es probablemente su mejor entrega, y su nuevo cancionero, el segundo para una multinacional, una cosa que no entiendo muy bien pues éstas discográficas representan lo contrario a lo que defienden, oscila entre el punk AOR de The modern Rome burning y el punk comprometido de The smartest bomb. Pero si quieren hacer más pupa la próxima vez deberán escribir mejor material.
Sitio oficial | Anti-Flag
