Comenzó con buen pie el pasado jueves el Euroyeyé 007, ya saben esa cita que desde 1995 viene reuniendo en la ciudad de Gijón a las huestes españolas y europeas apasionadas de los sonidos y la estética sixtie.
Y lo hizo con el concierto de los gallegos The Phantom Keys, que, en reducida formación, mostraron su buen hacer con un cancionero propio y ajeno del más puro garage sesentas y R&B que hizo las delicias del público que casi llenó el Savoy Club.
Pero lo bueno llegó ayer de la mano de The Crazy World Of Arthur Brown. ¿Se acuerdan del predicador que salía en la película Tommy, la ópera rock de The Who que trata sobre las penurias de un niño ciego, autista y sordomudo? Pues estaba encarnado ni más ni menos por Arthur Brown, todo un personaje de la historia del rock.
Era la primera vez que el inglés ofrecia un concierto en España y, ¿cómo no?, no pudo ser en otro lugar que en el Euroyeyé 007 y además en un escenario inigualable, la Plaza Mayor ante un heterogéneo público, la mayoría del cual desconocía su existencia y quedó pasmado ante el espectáculo que pudo disfrutar gratuitamente.
Arthur Brown está considerado como el precursor de la psicodelia inglesa y de sus conciertos se decía que eran auténticos espectáculos de teatro-rock. Así fue, no se equivocaban los cronistas, el cantante apareció ataviado con unos anchísimos pantalones de lamé con visos de oro y plata y una chaqueta de igual género y sin nada debajo.
