
Han pasado muchos años desde que los alemanes The Notwist parecieran dar con la clave para unir la electrónica de clicks y cuts, de errores digitales, con el indie. Muchos años desde Neon Golden. O bueno, no tantos, algo más de cinco, pero eso, hoy en día, parece una eternidad. Va todo tan rápido que los discos de 2003 pareen de los 90 o de los 80, como si fueran de cuando éramos jóvenes. Al ritmo que va la música, es más fácil sentirse contemporáneo de un disco de Leonard Cohen de los 70 que de uno con cuyo nacimiento hayamos convivido.
Los miembros del grupo no han estado parados, pero no han logrado igualar en ninguna de sus otras aventuras el impacto emocional de Neon Golden, por lo que aprecía obvio que tampoco su siguiente disco como banda iba a lograr un resultado similar. Pero The Devil, You+Me demuestra que eso a ellos les preocupaba más bien poco. Porque, en vez de agobiarse por la imposibilidad de lograr llegar de nuevo a su cima, The Notwist han optado por crearse otra, justo al lado. Puede que no tan alta, pero sí con encantos, algunos similares y otros distintos.

