Que me aspen si Asleep or Awake Walk no fue uno de los discos de indie folk más estimulantes de 2004. Pasó desapercibido a un montón de radares, pero no al genial punto de vista de la ya desaparecida Stylus, que lo puso de notable para arriba. Con canciones como Sirens In The Park, el folk de violines tratados y de esquivo etiquetado se ganó un buen puñado de corazones de aficionados pacientes. Porque aquel disco no era fácil, no entraba a la primera escucha y tampoco era de los que te puedes poner como hilo musical. Pedía más y daba más.
Ahora, el inquieto y fenomenal sello Own Records los trae de vuelta para presentar su nuevo álbum, este Claws of Light que los vuelve a presentar como unos Pavement aislados en una casa de las praderas norteamericanas. Claws of light tiene un tono bucólico, pero hechos por urbanitas, por gente que escapa de la ciudad para dar rienda suelta a otras formas de ver la vida, de ver la música.
En cosas como la inicial Babyface In A Pickup Truck se puede rastrear la influencia de Sebadoh y otros estetas del lo-fi. De hecho, uno de los miembros de Sebadoh (el menos bueno, Jason Lowenstein) es el encargado de producir el disco, pero esos ecos de los 90 quedan reducidos a la mínima expresión ante la apabullante personalidad de un grupo con mucho presente.
