
Vaya un disco largo que le ha salido a Colin Meloy a sus The Decemberists con The Hazards of Love. Pero largo como un día sin pan y con los peores defectos del grupo bien a la vista de todo el mundo. Esta suite de 17 canciones con pretensiones de musical cae al baúl de las obras con demasiadas pretensiones qu acaban patinando.
La idea de The Decemberists de apartarse un poco de su habitual camino de indie-folk-rock de cámara les lleva a ponerse las guitarras y a buscar un sonido diferente. Lo consiguen, aun a costa de dejarse gran parte de su identidad por el camino y de que Tucker Martine, responsable de la producción, haga lo que ya hizo en su anterior disco (The Crane Wife): hinchar las canciones hasta que explotan por acumulación de aire viciado.
