
Me decía el sábado Alberto Izquierdo, propietario de una de las tres tiendas que venden vinilo en mi ciudad, que había visto a The Muffs en la gira de presentación de su primer disco en Madrid. En ella Kim Shattuck, vocalista, guitarrista y líder del grupo no paró de escupir, dar alaridos y ejercer de macarra.
Lo de el pasado viernes en Gijón fue bien distinto. Allí estaba la misma Kim pero con una actitud igual de agresiva pero sin esa actitud punk de antaño. Los años no pasaban el balde pensaba yo pero lo que sí se comprobó es que el grupo aún tiene un sitio en la escena indie internacional.
Hacía más de diez años que no venían a España y la cita era obligada para cualquiera que hubiese vivido esa explosión indie de principios de la década de los noventa del pasado siglo. La expectación era tal que las entradas se pusieron antes a la venta y por eso se colgó el cartel de no hay entradas, algo muy raro incluso para una sala de pequeño aforo como el Savoy.

