
No esperaba mucho de lo nuevo de Godsmack, máxime teniendo en cuenta que no les había seguido la pista desde el año 2000, momento en que sacaron el aclamado Awake. La banda norteamericana sigue siendo más que nada un proyecto personal de Sully Erna, quien es toda una estrella en su país.
Pero en Europa los de Lawrence (Massachusetts) no han conseguido ser superventas, hay que repasar sus cifras para pasmarse, y eso que, me he puesto al día con sus discos, que han logrado registrar un puñado de buenos álbumes en la última década.
