
De todas partes nos llegan opiniones enfrentadas sobre el tercer disco en solitario de Tote King, el cuarto si contamos el Tu madre es una foca compartido con su hermano Shotta. El sevillano ha dado con T.O.T.E. un giro bastante radical a su trayectoria al emplear unos ritmos y unas temáticas con los que nadie le habría relacionado hace unos años. Aquí es donde se han originado todas las polémicas que circulan por la red y por los medios, principalmente en los más especializados, ya que las publicaciones más generalistas se han limitado básicamente a ponerle por las nubes.
Al margen de los gustos personales de cada uno, lo que más ha mosqueado a la gente son las aparentes contradicciones del Tote. Por un lado, a muchos les ha chocado su apuesta por un sonido tan influenciado por el rap americano actual a través de los beats de gente como Oh No y Dame Taylor. Por otro, su nueva actitud con las letras, en las que antepone el ego a la crítica social o los alardes de ingenio de anteriores entregas, cuando el sevillano siempre ha criticado duramente las poses y el afán de ostentación que caracterizan a muchos otros artistas.
