El León de Belfast ha vuelto. El cantante, que nunca sonríe y no hace ningún comentario en el escenario y se retira de él una vez que el reloj que tiene colocado a un lado marca el final de la cuenta atrás, ha publicado Keep It Simple, un gran disco en el que nos muestra una paleta sonora muy amplia que va del blues al gospel, pasando por el folk, el jazz y el country.
Van Morrison ha escrito los once temas de este álbum, algo que no hacía desde Back On Top, que hace el trigésimo quinto en su carrera y además se ocupa de todo lo demás, incluidos arreglos y producción. Es un disco severo desde la portada, con un retrato del cantante hierático, casi enfadado, sobre tonos azulados.
Keep It Simple entronca con Pay The Devil, un disco completamente country, a través de Song Of Home, un maravilloso tema guiado por banjo y pedal steel guitar, con un solo de Hammond brillantísimo. Lo que más llama la atención son los preciosísimos arreglos de los temas, donde apenas hay metales como antaño y no se echan en falta con esos detalles de guitarras, violines, coros, teclados e incluso la armónica y el saxo que aporta el propio Van Morrison.


El irlandés Van Morrison acaba de recoger 19 canciones que ha incluido a lo largo de su carrera en las bandas sonoras de diferentes películas. El álbum “Van Morrison At The Movies: The Soundtrack Hits”, que sale esta semana a la venta, recoge estos y, como regalo, una versión inédita de la maravillosa Moondance, grabada en directo en 1986.