
“Imprime la leyenda”, decía John Ford a través de un periodista en El hombre que mató a Liberty Valance. Veneno es, desde un poco después de su publicación, una leyenda, que cada vez difiere más de los hechos reales. Lo que se ha hablado de ese disco lleva el sello del recuerdo magnificado, de la consciencia, por parte de sus creadores, de que el disco es uno de los mejores de la historia del pop/rock español.
“Esto es como la muerte de Manolete. De aquel disco sólo se vendieron 500 copias y el grupo sólo dio unos diez conciertos y apareció dos veces en televisión. Es verdad que provocó una explosión, pero no tuvo continuidad. Veneno es un mito que ha sido redescubierto después”.
Así de claro habla Pedro Barbadillo, director de ‘Dame Veneno’, el reciente documental sobre el grupo, en el que trata de reconstruir lo que pasó para que se creara aquel hito. Y aquí seguimos, imprimiendo al leyenda, ante la imposibilidad de acceder a los hechos reales. Todo queda más bonito así.
Hoy, nosotros vamos a hacer algo parecido alo que Barbadillo consiguió en su magnífico documental. Así se hizo Veneno, a través de las declaraciones que sus principales protagonistas (o los testigos del momento) han ido realizando, a lo largo del tiempo, a diferentes fuentes:

