¿Qué les ha ocurrido a Tapes´n´Tapes para que en apenas dos años hayan pasado de ser unos favoritos de la prensa estadounidense más indie a ser puestos a parir por casi todo el mundo? Pues ni más ni menos que una historia conocida antes por muchas bandas: que es mejor subir paso a paso, porque cuando llega la resaca de la marea, a los primeros que se lleva es a los que tienen los pies de barro.
Ni eran tan buenos antes ni ahora son tan malos. Los estadounidenses hicieron en The Loon un debut con chispa, aunque con menos canciones recordables de las que parecían en un primer momento. Eso sí, el sonido 90s lo manejaban a la perfección: daban el pego y parecían ser los mejores seguidores de la escuela Pavement. Si acaso, como no sonaban tan lo-fi, hasta parecían más modernos.
Pero de sobresaliente había muy poco, como tampoco lo hay en Walk It Off. Ahora, que malo, malo, tampoco hay nada aquí, como no lo hubo en su debut. El problema es que ahora sus canciones parecen haber estado demasiado tiempo con el grupo. En vez de soltarlas al poco de haberlas compuesto, de grabarlas al vuelo, Walk It Off es un disco de temas preparados a conciencia. Y grabados fenomenalmente. Pero también de canciones alargadas porque sí y, sobre todo, de una odiosa necesidad por hacer que suenen tres o cuatro melodías distintas en un mismo corte del disco.

