El disco de debut de estos jovenzuelos debería haber estado en mi lista de los mejores discos de 2008 si en esta hubiera sitio para quince nombres. Porque War Without End es un claro ejemplo de que aún hoy se puede hacer thrash metal de vieja escuela.
Siguiendo las enseñanzas de pioneros como Anthrax, Sodom o Kreator, Warbringer sorprendieron a propios y extraños con un álbum que podría jurarse que había sido grabado dos décadas atrás.
Todos los tics del primigenio thrash está en este señero trabajo grabado a las órdenes de Bill Metoyer, productor de Slayer o D.R.I., esperemos que los conserven en el nuevo disco que van a entrar a grabar a en unos días en los Sharkbite Studios de Oakland bajo la supervisión de Gary Holt, guitarrista de Exodus, otro nombre fundamental del trash metal.

Con War Without End, el debut de Warbringer parece que hayamos retrocedido más de dos décadas y estemos ante uno de los pioneros del thrash metal como Anthrax, Kreator, Death Angel o Sodom