
Talentos con estrella hay muy pocos. Contados con los dedos de una mano, de dos si se me apura. Personas que de repente surjan con algo nuevo. Si hasta los grandes comenzaron emulando a otros grandes. Keith Richards quiso ser Jimmy Reed, Muddy Waters o Chuck Berry y al final acabó siendo uno de los mejores del mundo. Gary Clark Jr. puede estar jugando a alargar la sombra de Jimi Hendrix o Stevie Ray Vaughan, con quienes más le comparan, hasta tal punto de aparecer dicha frase como segunda línea en su entrada de la Wikipedia, pero el hombre de 27 años tiene algo, sabe sacar un quejido de la guitarra que no muchos logran.
Gary Clark Jr. está en ese momento en el que la industria puede estropear el muñeco o que éste dé sus primeros pasos. Me recuerda al caso de Christian Scott y los esfuerzos por buscar otro Miles Davis, tarea imposible. Son chaquetas aptas para el marketing pero muy perjudiciales para los grupos. Jóvenes ya confirmados como grandes estrellas por los medios del momento sin siquiera haber publicado un álbum, como en el caso de Gary Clark, Jr. La carrera a largo plazo es del pasado. Eso sí, la Rolling Stone y la SPIN pueden ponerse la medalla de haber sido de los primeros medios masivos en decir que este hombre es lo mejor del mundo.






