Pocos grupos han sido capaces de dar cambios tan bruscos en su estilo musical como el que Black Rebel Motorcycle Club protagonizó con el lanzamiento de Howl, su anterior álbum, y aun así conseguir no sólo contentar a todos su fans, sino además atraer a otro buen número de adeptos a su causa musical. Y es que, a pesar de esos arranques de gospel y folk sureño que lo hacían tan particular, el susodicho Howl fue un verdadero discazo.
Sin embargo, en el corazón de estos americanos va el rock más auténtico, el que va directo a la vena con riffs rápidos y machacones; y esa forma de hacer rock ha vuelto con Baby 81, el cuarto trabajo de una banda cuya extraordinaria calidad ya no pilla a nadie de sorpresa. Para completar este regreso a los orígenes de la banda, el batería Nick Jago, que se marchó tras la publicación de Take Them On, On Your Own, vuelve a unirse al trío de San Francisco.
¿Y el resultado? Pues un disco muy bueno y heterogéneo, sin apenas fisuras en la selección de canciones que lo componen. Quizás el número de temas verdaderamente rompedores sea menor que en el de sus predecesores, destacando a este respecto el primer single Wepon of Choice, Lien on your Dreams y Berlin, pero a cambio nos encontramos con un compacto que no tiene una canción mala, suponiendo una verdadera delicia el escucharlo de forma ininterrumpida de principio a fin.

