Con su popular disco, Gettin’ High On Your Own Supply (1999, Epic / Stealth Sonic Recordings), sí el de ‘Stop The Rock’ del Fifa 2000, Apollo 440 abrían preguntándose con buena sorna: “¿somos una banda de rock o qué somos?”. Ayer, con motivo del concierto de Arcade Fire en el Palacio de los Deportes de Madrid tal pregunta podía aplicarse a un grupo que ha llegado a la liga del público de masas en una carrera imparable.
Sólo han pasado 6 años de aquel maravillo álbum de debut, Funeral (2004, Merge Records), y los canadienses agotan todas las entradas de un recinto reservado para los artistas más populares (la noche de antes estuvo Shakira), en el cual ayer no había quien se moviese en la pista, con un público tan entregado que estropeó gran parte del concierto, convirtiéndolo en un karaoke épico sin gracia agravado por unos problemas de sonido iniciales que luego se solucionaron.

