
Está claro que no hay que ser muy lumbrera para darse cuenta que Working on a Dream, el nuevo disco de Bruce Springsteen, no es como para tirar cohetes. Casi nadie está contento con él salvo sus fans acérrimos y la revista Rolling Stone, a quien en su edición americana y española de este mes le han dedicado sus portadas.
Lo grabó en los tiempos muertos de la vertiginosa gira mundial de Magic en 2007-2008, su anterior referencia, y visto su haber parecen sobras de él; si bien tiene un halo de emoción y sentimentalismo pues en él aparecen los últimos teclados de Danny Federici, que falleció el pasado 17 de abril a causa de un traicionero melanoma.
A su lado estuvo la E Street Band, musculosa formación que le acompañó en los setenta y en los ochenta y que recuperó en la gira de reunión de finales de siglo, pero su aportación queda más que nada subsumida bajo capas de cuerdas y arreglos que apenas si dejan ver el bosque. ¿Será culpa de Brendan O’Brien?

