Nunca he sido muy aficionado a los discos de remixes que tanto gustan a los grupos de rock industrial (Fear Factory, Marilyn Manson y por supuesto Nine Inch Nails han ofrecido subproductos de esta categoría en alguna ocasión ya), y este Y34RZ3R0R3M1X3D ejemplifica a la perfección el por qué de esta aversión que siento: remezclas absurdas que se asemejan en poco o nada a los temas originales, con sólo algún corte mínimamente digno por aquí y por allá.
Así pues, como ya hiciera con Broken, The Downward Spiral y The Fragile, Trent Reznor cede los cortes de su Year Zero a DJs de la más diversa índole, desde simples aficionados a la banda hasta a reputados remezcladores, para que éstos hagan lo que les venga en gana con ellos. Y claro, así no es de extrañar que pase lo que pasa.
Escuchar versiones como la que Epworth Phones hace de Capital G o la que Olef Dreijer se marca de Me, I’m Not, por citar dos ejemplos a mano alzada, se hace sencillamente infumable por la sencilla razón de que a duras penas conservan nada de la versión original de la canción, ni una sola nota. Si lo que pretenden vender es machaconas sesiones de sintetizador que se saltan a la torera las canciones de las que sólo conservan el nombre, conmigo que no cuenten para escucharlas.


