
Esta es la portada del nuevo disco de Death Cab For Cutie. Y sí, sé lo que estáis pensando: ¿es un hashtag de Twitter? ¿Es una almohadilla de un teléfono? De cualquier manera, me parece una imagen lo suficientemente atractiva y simbólica como para mantener las esperanzas en el grupo de Ben Gibbard, que quizá con su último disco, el ya lejano Narrow Stairs, decepcionaba por el bajón que suponía respecto a sus discos anteriores, cumbres en su trayectoria, como Plans y, sobre todo, Transatlanticism.
El 31 de mayo es la fecha en la que se pondrá a la venta el disco, que pretende suponer una ruptura respecto al disco anterior, como comentaba Ben en esta entrevista en Spin. Al parecer, la intención es dejar de lado las guitarras (”porque la gente las estaría esperando“) y el sonido más rockero, para concederle más importancia a los teclados vintage y otro tipo de estructuras, alejándose, además, de la oscuridad que desprendía el anterior disco.


