Favoritos de cpon en Hipersonica http://www.hipersonica.com/usuario/ seleccionado por cpon http://www.hipersonica.com <![CDATA[Right Thoughts, Right Words, Right Action será el título del nuevo disco de Franz Ferdinand]]> http://www.hipersonica.com/adelantos-y-mp3/right-thoughts-right-words-right-action-sera-el-titulo-del-nuevo-disco-de-franz-ferdinand http://www.hipersonica.com/adelantos-y-mp3/right-thoughts-right-words-right-action-sera-el-titulo-del-nuevo-disco-de-franz-ferdinand Thu, 16 May 2013 13:47:28 +0000 seleccionado por cpon Franz Ferdinand - Right THoughts, Right Words, Right Action

Sabíamos que Franz Ferdinand estaban grabando nuevo material, pero no teníamos muchas más noticias sobre ellos y su futuro y la cuestión es que ya han pasado más de cuatro años desde la edicion de su último trabajo hasta la fecha, Tonight, el cual por cierto yo defiendo firmemente (y esto me hace inmensamente popular en la redacción de Hipersónica, como podéis imaginar). Bueno, pues su sello Domino acaba de hacer públicos los primeros detalles del nuevo disco: se llamará Right Thoughts, Right Words, Right Action, ha sido grabado entre Londres, Estocolmo, Oslo y el estudio de Alex Kapranos en Glasgow y saldrá a la venta el próximo 27 de agosto.

Poco cuentan, eso sí, acerca del sonido de este nuevo trabajo y parece que habrá que esperar para ver si continúa por la senda electrónica à la DFA de su anterior entrega, vuelve a las guitarras rápidas y los estribillos o tira por la calle de en medio. El grupo ha lanzado un breve trailer que incluye apenas unos segundos de un tema que da título al disco y en el que parece adivinarse un regreso al sonido de sus dos primeras referencias. Pero en fin, ‘Ulysses‘ tuvo bastante de pista falsa, así que habrá que esperar.

El disco saldrá a la venta en multitud de formatos, desde el CD y el vinilo sencillos a una Deluxe Passport Edition que incluirá dos canciones adicionales, y se compondrá de diez canciones. Éste es el tracklist confirmado:

  1. Right Action
  2. Evil Eye
  3. Love Illumination
  4. Stand On The Horizon
  5. Fresh Strawberries
  6. Bullet
  7. Treason! Animals.
  8. The Universe Expanded
  9. Brief Encounters
  10. Goodbye Lovers & Friends

Más en Hipersónica | Franz Ferdinand y sus covers del pasado Record Store Day pasados por el filtro de los remixes, Franz Ferdinand confirmados para el Primavera Sound 2012: ¿Primavera FIB?

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<![CDATA[Gorillaz - The Fall: el sueño húmedo de Steve Jobs]]> http://www.hipersonica.com/criticas/gorillaz-the-fall-el-sueno-humedo-de-steve-jobs http://www.hipersonica.com/criticas/gorillaz-the-fall-el-sueno-humedo-de-steve-jobs Sat, 15 Jan 2011 06:00:48 +0000 seleccionado por cpon The Fall Gorillaz

El mundo está en constante cambio, y aunque a la industria discográfica le cueste aceptarlo, también ellos son víctimas de la interminable evolución de las cosas. Internet y la tecnología han cambiado la música para siempre, y no me refiero sólo a la forma en que la consumimos, sino también a la manera en que ésta se crea. Los míticos estudios de grabación, con sus mesas de mezclas, sus monitores, sus sistemas de microfonía, su avanzada insonorización y el resto de la parafernalia caben ahora en un dispositivo del tamaño de una revista.

No voy a ser tan necio de asegurar que el iPad es un sustituto válido de un estudio profesional completo, porque es obvio que para tanto no da la cosa. Pero a pesar de todo Damon Albarn ha conseguido sacar de dicha tableta y de un puñado de aplicaciones un álbum completo que merece la pena escuchar, y que se une con todo el derecho a la discografía de Gorillaz como uno más, y no como el experimento menor que muchos supusimos que sería antes de escucharlo.

Tampoco invitaba a tener grandes expectativas la forma en la que se publicó The Fall, casi por la puerta de atrás al final de su calendario de Adviento y sin edición física por ahora, pero ha quedado demostrado lo erróneo de relacionar esta ausencia total de convencionalismos con la calidad de la música. ¿Miedo al cambio? Pues a mí me encanta.

De paseo por América

El álbum ha sido descrito por Albarn como un diario musical donde se plasma su experiencia viajando por América, con motivo de la última gira de actuaciones de Gorillaz. Las referencias a la música estadounidense son variadas aunque no del todo evidentes, y en cualquier caso no llegan a robar protagonismo a los sonidos habituales del grupo, que tiran más por lo experimental y lo electrónico que nunca.

The Fall es un disco muy heterogéneo, como lo son todos los de este proyecto cada vez menos secundario, y en él se mezclan sin pudor guitarras, sintetizadores y percusiones, dando en ocasiones resultados un tanto abstractos o dispersos. En cualquier caso, al que ya tenga el oído hecho al estilo de Gorillaz no se le hará extraño encontrar en un mismo elepé cortes tan diversos como ‘Revolving Doors’ (YouTube), ‘Detroit’, ‘The Speak It Mountains’ o ‘Amarillo’ (YouTube), que cada vez que la escucho me trae a la memoria la película Paris, Texas y la inolvidable banda sonora de Ry Cooder.

Junto a la variedad de estilos, viene de la mano la variedad de calidad entre temas que es también característica de sus discos. No obstante tengo la sensación de que aquí la distancia entre los temas más brillantes y los menos interesantes se ha acortado por ambos lados, siendo los buenos menos buenos, y los malos menos malos. Así pues, todos los cortes quedan más próximos que en ninguno de sus lanzamientos previos al teórico punto de calidad media del conjunto.

Mucho más interesante de lo esperado

Las canciones en general son bastante sencillas y las tradicionales colaboraciones se reducen únicamente a la participación de Bobby Womack en ‘Bobby in Phoenix’, que en cualquier caso es sensacional, pero a pesar de todo el disco se hace mucho más interesante de lo que podría suponerse si nos atenemos únicamente a su vía de concepción. De hecho consiguió engancharme desde la primera escucha, cosa que no se puede decir de Plastic Beach.

Nota 8Se hace bastante evidente que estamos ante un álbum concebido sobre la marcha, basándose casi exclusivamente en la inspiración del momento. A Albarn le venía algo a la cabeza, lo grababa ahí donde estuviera y lo trabajaba un poco hasta darle su forma definitiva. Y lo mejor es que la apuesta le funciona muy bien. The Fall es un disco imaginativo, diferente y capaz de hacer de sus inconsistencias una virtud. No es en absoluto un “P-Sides” como algunos supusieron, sino algo completamente nuevo y que no exige demasiado del oyente para poder disfrutarlo.

En Hipersónica | Las aplicaciones que Albarn empleó para grabar The Fall en su iPad >>> Gorillaz, vídeo de ‘Phoner To Arizona’: primer avance de The Fall >>> Nuevos detalles de The Fall, el disco de Gorillaz “made in iPad”

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<![CDATA[Vampire Weekend - Modern Vampires of the City: cuando todo sale bien]]> http://www.hipersonica.com/criticas/vampire-weekend-modern-vampires-of-the-city-cuando-todo-sale-bien http://www.hipersonica.com/criticas/vampire-weekend-modern-vampires-of-the-city-cuando-todo-sale-bien Tue, 14 May 2013 10:52:11 +0000 seleccionado por cpon Vampire Weekend - Modern Vampires of the City

Siempre me ha hecho gracia que uno de los recursos que con más frecuencia emplean los detractores de Vampire Weekend para desacreditarlos (y que, supongo, quizá volverá a aparecer ahora a propósito de este Modern Vampires of the City) sea tacharlos de “niños pijos”, como quien despacha con displicencia algún artefacto reciente de la Sofia Coppola más relamida. Me hace gracia porque a mí es precisamente lo que más me gusta de ellos, lo que creo que les da a su música exactamente el tono que necesita y que, de hecho, pide a gritos. Yo fui de los que los despreció en un principio (“ya verás cómo de éstos no se acuerda nadie en tres meses” y demás profecías de garrafón) ahuyentado por aquella batidora indigesta del afro-indie con la que tantos goles nos colaron y por determinados ramalazos (ver: ska) que no acababa de ver claros en ese contexto. Cuando llegó Contra sí sentí que habían afinado la puntería mucho más y ahora en este tercer trabajo los veo definitivamente cómodos, finalmente desacomplejados de sufrir con sus dilemas pequeñoburgueses: no sólo es que esto es lo que hay, sino que esto es lo que mejor le sienta a las canciones.

Vampire Weekend te llevan al huerto

Porque la música de Vampire Weekend siempre ha tenido mucho de suspiro, de fragilidad, de estructuras delicadas que pueden quebrarse a la mínima. De castillo de naipes, vamos. ¿Y habéis intentado alguna vez levantar un castillo de naipes? Yo un par de veces, con resultados desastrosos obviamente. Porque hace falta técnica, sí, y talento (también), pero también echarle algo de morro. Saber lo que quieres hacer y simplemente hacerlo. Coged por ejemplo ‘Ya Hey‘, décimo corte del disco y una de las pistas que nos han ido dejando estas últimas semanas a modo de sendero de migas de pan para llevarnos a su guarida. Pues es una balada con estribillo de voces pitufadas y ecos reggae donde Ezra le echa la bronca a Dios por sus errores y su arrogancia. Ojo al concepto, porque tiene narices la cosa. Pero joder, es que funciona, funciona hasta el punto de redondear una pieza de orfebrería pop sencillamente perfecta. Llévame por donde quieras, pero llévame. De eso se trata.

Por eso funciona tan bien este Modern Vampires of the City, por esa sensación de paso al frente, de seguridad absoluta en sí mismo que transmite un grupo que ha decidido sacrificar algunas cosas (levantar algo el pie del acelerador, por ejemplo) para ir, caiga quien caiga, a por lo que ellos quieren. Ahí está también el vídeo que han sacado para ‘Step‘, el otro baladón del conjunto, que lleva el concepto del “lyric vídeo” al extremo: letras en primerísimo primer plano, para bien y para mal, y que nos acusen si quieren de autocomplacencia o de soltar una ensalada de referencias culturales en cuanto el oyente se descuida medio segundo. Eso, repetimos, es lo que hay: un peligroso juego en el filo de la navaja, siempre al borde del ridículo, pero que si te sale bien, te sale muy bien. Y Vampire Weekend arriesgan tanto que les acaba saliendo todo bien.

Les encanta que los planes salgan bien

Les sale bien ese comienzo plácido de ‘Obvious Bicycle‘, evocador pero algo pesimista. También el rollo naíf (“I know I love you / And you love the sea / Wonder if the water contains / a little drop little drop for me”) con final pseudoépico de ‘Unbelievers‘, el juego de disfraces con Paul Simon de ‘Everlasting Arms‘ o la pluscuamperfecta ‘Hannah Hunt‘, que tiene ese comienzo casi susurrado con piano tranquilote que huele a canción de transición pero acaba estallando tímidamente en lo que iba a ser cabreo y se queda en pataleta de pura impotencia (“If I can’t trust you then damn it, Hannah, / There’s no future, there’s no answer”).

Les sale bien incluso ‘Hudson‘, el ejercicio más oscuro que se han autoimpuesto en sus tres trabajos y que sobrevive airoso a una propuesta fatalista en la que en cualquier momento crees que vas a ver a Helena Bonham-Carter en camisón y con una vela en la mano bajando a un sótano (de nuevo esa frontera de lo ridículo salvada con precisión). Y por supuesto, les sale extremadamente bien la locurita de ‘Diane Young‘, esa voladura controlada de una estructura rockabilly que queda irreconocible a su paso desmadrándose lo justo y dejando con ganas de más. Y si hay que quemar coches, que sean Saabs: que se note que aquí hay nivel.

8,50Modern Vampires of the City es exactamente lo que deja intuir su portada: es blanco y negro y es Nueva York, por ese orden. Es un viaje tranquilo, con un melancólico punto de nostalgia que nunca acaba degenerando en melodrama, que te lleva desde la esquina de la 103 con Broadway hasta un paseo junto al río con un aire de tristeza no demasiado explicable. Desde una aparente (y muy estudiada) liviandad, deja escapar preocupaciones por la fe, por el paso del tiempo, por el futuro incierto y hasta por la muerte. Dramitas ridículos, claro, pero los suyos, y que nos cuentan como los perciben, con envoltorios juguetones e irresistibles, siguiendo una línea que quizá no sea necesariamente la más recta, pero siempre estará trazada con precisión. Un disco de ésos tan transparentemente buenos que casi te hacen desconfiar, hasta que te das cuenta de que simplemente no hay motivos para hacerlo.

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<![CDATA[Lo que va de Amon Düül a Amon Düül II: marxismo, revolución, psicodelia y krautrock]]> http://www.hipersonica.com/monograficos/lo-que-va-de-amon-duul-a-amon-duul-ii-marxismo-revolucion-psicodelia-y-krautrock http://www.hipersonica.com/monograficos/lo-que-va-de-amon-duul-a-amon-duul-ii-marxismo-revolucion-psicodelia-y-krautrock Fri, 10 May 2013 12:01:14 +0000 seleccionado por cpon Amon DüülLas revueltas estudiantiles de finales de los sesenta, la convulsa situación de la Alemania de postguerra y una creatividad musical sin precedentes dieron como resultado la mejor y más prolífica generación de músicos alemanes de todos los tiempos. Hablamos del krautrock, etiqueta detestada por casi todos sus componentes y acuñada en Gran Bretaña para definir lo que, a partir de 1968, comenzó a gestarse entre los jóvenes urbanos de las principales ciudades germanas. En Múnich, uno de los principales exponentes del movimiento fue una comuna marxista de la que surgirían dos grupos: Amon Düül y Amon Düül II. Lo que va de uno a otro es la creación más libre que podáis escuchar nunca y la sublimación de la psicodelia y el krautrock. He aquí dos pequeñas muestras, basadas ambas en una de mis obsesiones musicales: las canciones de larga duración.

Ein wunderhubsches Madchen traumt von Sandosa

El París del 68 regaló al mundo un icono, pero el movimiento juvenil y estudiantil se gestaba antes y en muchos otros puntos de Europa. Ciudades como Múnich, Praga, San Francisco o incluso Madrid contaban con un amplio rango de universitarios con aspiraciones políticas y artísticas de diverso calado. La mayor parte de ellos quería romper con el mundo del momento: transgresores y revolucionarios, un grupo de marxistas de Múnich dio forma en una comuna al germen de uno de los grupos más importantes del krautrock, Amon Düül II. El germen, dado que antes del segundo hubo un primero: Amon Düül, la auténtica experimentación artística sin límites. En su legendario primer disco, una quincena de personas desarrollaron en su comuna muniquense la experiencia psicodélica y mística de largas jams instrumentales, propaganda política y happenings a pie de calle. Las sesiones de grabación consistían en algunos de los músicos más dotados del grupo tocando sin parar, durante diecisiete minutos, como en ‘Ein wunderhubsches Madchen traumt von Sandosa’. Esta es la auténtica psicodelia. Lo más fresco y radical que escucharéis en vuestra vida. Música primitiva, impulsiva, improvisada y desarrollada desde el trance y la lisergia, acomapañada de recitales, espectáculos teatrales, danzas y representaciones de todo tipo. Superestructura musical. ¡Marxismo pop!

Soap Shop Rock

Los músicos de la comuna muniquense más comprometidos con su arte pronto comprendieron que no había espacio para el profesionalismo entre los proyectos del grupo, al que poco a poco se acercaban futuros fundadores de la Red Army Faction, la célebre banda terrorista de Baader y Meinhof. Así que continuaron en solitario, sin cortar de raíz con el origen del grupo, como Amon Düül II. En 1969 publicarían su disco debut y un año más tarde su absoluta obra maestra: Yeti, piedra angular del krautrock e imprescindible trabajo para entender el space rock y la psicodelia universal. El abandono del caos de la comuna no se tradujo, en absoluto, en complacencia artística. Amon Düül II destacaron a lo largo de su carrera por una experimentación sin límites. La inspiradora ‘Soap Shop Rock’, punto de inicio para su disco más memorable, se alarga durante casi un cuarto de hora entre encendidos solos de guitarra, un ritmo avasallador y, más tarde, los pasajes más surrealistas de su psicodelia. En términos genéricos, Yeti atraviesa diversas fases, pasando por el avant-folkl, el ambient y el hard rock. Más tarde, el grupo volvería a sumergirse de nuevo en otra asombrosa progresión instrumental de dieciocho minutos titulada como el propio disco: ‘Yeti’.

La obra de Amon Düül en sus distintas facetas es amplísima y sensacional, por cierto. Es mi grupo favorito del krautrock a una distancia considerable de los demás. Estas dos canciones son una muestra de lo que va de una escisión a otra y de lo que, empapados en ácido e ideas revolucionarias, eran capaces de hacer. Para otro día dejamos el repaso completo de la escena alemana de principios de los setenta, a la que deberíais prestar atención si os interesa la historia y el rock.

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<![CDATA[Neutral Milk Hotel - In The Aeroplane Over The Sea: antes de que arrojen nuestras cenizas al mar]]> http://www.hipersonica.com/criticas/neutral-milk-hotel-in-the-aeroplane-over-the-sea-antes-de-que-arrojen-nuestras-cenizas-al-mar http://www.hipersonica.com/criticas/neutral-milk-hotel-in-the-aeroplane-over-the-sea-antes-de-que-arrojen-nuestras-cenizas-al-mar Tue, 30 Apr 2013 06:55:14 +0000 seleccionado por cpon In The Aeroplane Over The Sea

No es fácil descubrir discos ni grupos especiales, pero cuando topas con uno es muy sencillo reconocerlos: La sensación mágica de que van pasando los minutos y a cada rato estás más enamorado, la misteriosa atracción de un trozo de plástico, la necesidad de volver sobre tus pasos una y otra vez a la par que el deseo de seguir adentrándote en el misterio de la siguiente canción… Ésas son las sensaciones que muchos tuvimos al escuchar por primera vez In The Aeroplane Over The Sea, segundo LP de Neutral Milk Hotel.

En España, sin embargo, el disco pasó casi desapercibido. Muy pocos críticos se atrevieron a poner entre los mejores discos de los 90 este diamante recién extraído de la roca. Menos aún lo han considerado digno de estar entre los mejores de la historia del pop. En un plazo de 15 años la influencia de Neutral Milk Hotel y su segundo disco se ha visto amplificada hasta el punto de considerarles una de esas bandas esenciales de su tiempo.

Neutral Milk Hotel: de Athens al culto

Y no es exagerar. Por si In The Aeroplane Over The Sea no fuera suficientemente espectacular en lo musical, tiene además el misterio que acompaña a las obras míticas. Por ejemplo, se editó en 1997 y al poco tiempo Neutral Milk Hotel se separaron y su líder, Jeff Mangum, decidió retirarse de la actividad musical.

Y no fue una promesa en falso: desde entonces, apenas ha hecho unas cuantas sesiones como DJ, además de editar un disco de folk búlgaro. Poco a poco, ha ido dando unos cuantos conciertos más, arrojando luz sobre su figura, abriendo las ventanas y dejando que los discos siguieran haciendo su trabajo de demolición.

Situemos a la banda: Neutral Milk Hotel formaban parte del colectivo Elephant 6, un grupo de músicos apasionados por la psicodelia. Julian Koster, miembro de NHM, define a aquel movimiento musical con una cita encantadora:

Lo que Elephant 6 significaba para nosotros es muy simple: hay algo puro e infinito en cada uno de nosotros que quiere salir de ti y no puede salir de nadie más. Ese algo es lo que debes compartir, un objetivo tan preciado e importante como el hecho de estar vivo.

Hablamos, pues, de gente que no sólo amaba la música, sino que estaba comprometido con ella. Gente que ha seguido dejando discos de locuras caseras y música repleta de sorpresas. Gente de la que, De esa idea nace la pasión que impulsa In The Aeroplane Over The Sea a cotas de belleza y desazón altísimas. De esa idea y de la importancia de que todo suceda, aunque no sea lo que tenga que pasar:

Creo que ahora me doy cuenta de lo importante que fue el caos, de cuando de la magia de lo que pasó salió de ese caos. De algún modo extraño, siento que ese disco sólo podía ser así: caótico, necesitábamos que hubiese una explosión si íbamos a grabar un disco como éste. Quizás mi trabajo fuese amar el caos, porque el de Robert sé que era intentar recopilar todo lo que salía de él y que no se hiciera trizas.

Sin cada uno de nosotros, las cosas hubieran salido de distinta manera. Si Robert no hubiese estado allí, habría sido, probablemente, como las cintas: una cosa muy apasionada. Y si sólo hubiese estado Robert, habría sido más parecido a Avery Island. Además, la manera en la que Jeremy tocó la batería, ese volumen atronador, y el deseo absoluto de todo el grupo de querer capturarlo todo, afectó a cómo grabamos y a lo que salió después. – Julian Koster

In The Aeroplane Over The Sea: en mitad de los lugares que no pasaron

Más que en su primer y también gran disco (On An Avery Island), Mangum quiso hacer del productor del disco, Robert Schneider, una pieza fundamental (algo parecido a lo que ocurrió con los Flaming Lips y Dave Fridmann a lo largo de muchas paradas de su carrera). Sin embargo, no es éste un disco sobreproducido o en el que se note un tremendo trabajo en el estudio, sino una obra poliédrica, capaz de pasar de un tema acústico grabado en lo que parece un cuatro pistas (’Two Headed Boy‘) a una fanfarria de charanga de pueblo y ritmo de Semana Santa (‘The Fool‘).

En realidad, la espina dorsal del disco la atraviesan sonidos típicamente familiares e históricos: los Beach Boys que nunca sacaron Smile, los Pink Floyd de Syd Barret, los Zombies, Sonic Youth parados en la mitad del puente que separa Daydream Nation de Dirty.

Ya sé que ninguno de estos ingredientes sirven para hacer a un grupo especial, como demuestran tantas y tantas copias indiferenciadas. Sin embargo, en Neutral Milk Hotel confluyeron para crear la síntesis perfecta.

Mangum habla de la adolescencia, de los cambios corporales y mentales, de chicas enterradas vivas antes de disfrutar de lo mejor de sus años mozos

Curiosamente y aunque no sea un disco conceptual, Mágnum declaró a una revista norteamericana que gran parte de él está vampirizado por la figura de Ana Frank, la joven judía holandesa cuya historia todos conocemos. La premisa, clara y quizás desubicada en un disco pop, le sirvió a Mangum para hablar de la muerte, de la soledad y del amor como nadie lo había hecho en la década de los 90 (y eso que fueron los años de la desesperación del grunge, con tantas letras versando sobre esos temas).

Pero hay más: In The Aeroplane Over The Sea es también un disco que habla sobre la adolescencia sin caer en los tópicos ya tan sobados. Con un lenguaje onírico (aunque no surrealista, sino trenzado en pequeñas historias), Mangum habla de los cambios corporales y mentales, de chicas enterradas vivas antes de que puedan disfrutar de lo mejor de sus años mozos, de semen que macha las cumbres montañosas, de carne y dolor físico y de lo duro que es saber que todos tenemos una fecha de caducidad, aunque no podamos vernos la tapa en la que va impresa.

En la canción titular, con una percusión mínima y poco más que unos cuantos arreglos acústicos, todo queda claro:

And one day we will die

And our ashes will fly

From the aeroplane over the sea

But for now we are young

Let us lay in the sun

And count every beautiful thing we can see

Love to be

In the arms of all I’m keeping here with me

Es el carpe diem engañoso de un disco oscuro en lo lírico pero luminoso en lo musical, de un pedazo de historia musical que necesitas mantener a tu lado para que siempre pueda abrazarte.

Dar bandazos es lo que hay que hacer

No se puede ser más distinto que el grupo acústico y, sin embargo, tenso de ‘King of Carrot Flowers Part 1‘ y la fanfarria de neo-psicodelia y noise que arremete (no interpreta) ‘King of Carrot Flowers Part 2&3‘. No se puede y, sin embargo, Neutral Milk Hotel se esfuerzan y mucho en conseguir que así sea. En meter el desarrollo de épica íntima de la canción titular, donde Mangum canta con pasión soul mientras a su alrededor el mundo ulula y una sección de vientos maravillosa pone el tono definitivo a una de las mejores canciones posibles.

Si no tienes fe, da igual, está claro que Mangum sí y que lo ves como la única posibilidad posible (para él, para este disco)

Neutral Milk Hotel no son un grupo con astenia indie-pop. A sus canciones les gritan y las golpean cuanto es necesario: ‘Two Headed Boy‘ tiene muy poco de suave y, a la vez, no necesita dejar de ser acústica para ello. Es algo que Mangum comparte con el siempre imprescindible John Darnielle (The Mountain Goats) y que debería ser una razón para enamorarte de ellos: música visceral que no debería serlo, que lo es por cabezonería propia.

The Fool‘, campanamuertismo, charanga jangle, da paso a ‘Holland, 1945‘: llega el circo eléctrico a la ciudad. Hubo una chica que nació con rosas en sus ojos y que ni siquiera llegó a la adolescencia. Dicen que se llamaba Ana Frank y que ahora se ha convertido en un chico que toca el piano en España. ¿Alguien conoce a Pepito Arriola? Quedate con esta frase para tus días malos:

But now we must pick up every piece

of the life we used to love

Just to keep ourselves

At least enough to carry on

Communist Daughter‘ es una canción encantadora, de menos de dos minutos de duración, recubierta por una capa de ruidos, sobre masturbarse para demostrarte que vives. Se cierra cuando se acaba el ruido y, sin casi tiempo para respirar, se abre la desnudez apasionada de ‘Oh, Comely‘. Aquí se encierra el grupo en un viaje de ida y vuelta sobre sí mismo: ‘Oh Comely’ son en realidad cuatro canciones en una, que Jeff Mangum juntó para la toma final del disco.

In The Aeroplane Over The Sea es el disco en el que un clarísimo y sincero ‘I Love You Jesus Christ’ descoloca porque tal y como está entonado el autor y sus creencias son imposibles de rodear: si no tienes fe, da igual, está claro que Mangum sí y que lo ves como la única posibilidad posible (para él, para este disco). Es pertubador como oyente, tengas fe o no, en un mundo en el que acostumbramos a guardarnos lo nuestro mientras criticamos lo de los demás.

Éste es también el disco que en ‘Ghosts’ deja ver bien claro que los fantasmas existen y que rellenan el hueco entre los muertos y el recuerdo que conservamos de ello. Es el de la décima canción, la que está sin titular y que recupera el fuzz, la alegría de vivir que es posible sentir incluso en un mundo en el que todo el mundo se muere alrededor. Es folk y, a la vez, es pop juvenil. Pero se choca contra la segunda parte de ‘Two Headed Boy‘ y, ahí sí, los muertos ya son muchos y el peso de sus memorias demasiado. La voz de Mangum y su guitarra: así acaba uno de los discos en los que los espacios alrededor mejor se han llenado de sentido.

Hipersónica vota un 9,99In The Aeroplane Over The Sea es un misterio que, de tan hondo y revolucionario, se llevó por delante (sin suicidio, pero parece que sin nada más que decir) a su principal creador. No es fácil, no ha de serlo supongo, hacer discos especiales: más jodido es salir de ahí, estés en los Estudios Punxsutawney o en Athens, Georgia. A Jeff Mangum este disco le ha ido, dejando, poco a poco, escapar, pero le ha costado tiempo. Como oyente, para mí aún es esa prisión dulce de la que no veo demasiados motivos para intentar salir.

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<![CDATA[Florence + The Machine - 'Over The Love': amor por las bandas sonoras]]> http://www.hipersonica.com/adelantos-y-mp3/florence-the-machine-over-the-love-amor-por-las-bandas-sonoras http://www.hipersonica.com/adelantos-y-mp3/florence-the-machine-over-the-love-amor-por-las-bandas-sonoras Sat, 20 Apr 2013 14:01:51 +0000 seleccionado por cpon the-great-gatsby-2013

El remake de The Great Gatsby viene de camino; seguramente ya estéis al tanto de ello y con él, como es natural, se acerca una banda sonora con ganas de vender muchos discos y entradas para el cine: no hay más que leer el tracklist de la misma para darse cuenta de sus propósitos.

Para una película como esta debe haber un presupuesto acorde con ella, y los artistas escocgidos parecen estar a esa altura (de presupuesto, quiero decir).

Entre ellos, se cuela Florence Welch, con su Machine, por supuesto, que, tras haberse encargado del tema central de Snow White And The Huntsman (Blancanieves y la Leyenda del Cazador por estas tierras), parece haberle cogido el gusto a Hollywood y repite ahora con otro tema nuevo (que no todos los son en esta BSO) llamado ‘Over The Love’.

Otro de esos temas épicos, oscuros y tristes que tan bien se le dan, aunque suena un poco a más de lo mismo, y a Annie Lennox en ciertos momentos.

Lo malo para Florence en esta ocasión es que no está sola, y hay gente que se come su protagonismo por momentos. Porque debe ser muy difícil competir con Beyoncé interpretando un tema de Amy Winehouse o incluso con el ‘Love Is Blindness’ que interpretaba Jack White hace unos meses, por no nombrar a un grande como Bryan Ferry, claro.

Tenemos también a The xx o al últimamente ubicuo Gotye, por pasar por alto que, el rey del plagio, will.i.am también aporta uno de sus casos flagrantes de las últimas fechas, ese ‘Bang Bang’ del que ya hemos hablado por aquí.

Nos quedamos mejor con lo bueno, que no es poco en esta banda sonora, y a la espera de que se publique el disco, podemos marcar el 17 de mayo como fecha para poder ver si los faltos de ideas en Hollywood han dado en el clavo con esta enésima revisión o si es otra prescindible cinta más de tantas como tenemos en los últimos años.

The Great Gatsby Soundtrack, tracklist:

01. Jay-Z – 100$ Bill
02. Beyoncé and André 3000 – Back to Black
03. will.i.am – Bang Bang
04. Fergie, Q-Tip, and GoonRock – A Little Party Never Killed Nobody (All We Got)
05. Lana Del Rey – Young and Beautiful
06. Bryan Ferry with The Bryan Ferry Orchestra – Love Is The Drug
07. Florence and the Machine – Over The Love
08. Coco O. of Quadron – Where The Wind Blows
09. Emeli Sandé and The Bryan Ferry Orchestra – Crazy in Love
10. The xx – Together
11. Gotye – Hearts a Mess
12. Jack White – Love is Blindness
13. Nero – Into the Past

En Hipersónica | Florence + The Machine – ‘Breath Of Life’, el tema para Snow White And The Huntsman: a ellos no les crecen los enanos

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<![CDATA[The Flaming Lips - The Terror: el disco de las últimas cosas]]> http://www.hipersonica.com/criticas/the-flaming-lips-the-el-disco-de-las-ultimas-cosas http://www.hipersonica.com/criticas/the-flaming-lips-the-el-disco-de-las-ultimas-cosas Mon, 15 Apr 2013 06:00:24 +0000 seleccionado por cpon The Flaming Lips - The Terror

The Flaming Lips son un grupo que hay que asumir con todas las consecuencias: si ni ellos mismos creen que cualquiera de sus locuras son obras menores, ¿por qué nos empeñamos desde fuera en catalogarlas como extravangancias o simples idas de pinza? ¿Por qué parece como el tiempo que ha pasado entre Embryonic (fantástico) y The Terror haya sido sólo ocupado por cosas que no tienen importancia?

Al contrario: la tienen y mucho. Y son parte del gen del grupo: desde que crearon la iglesia del pelo de Michael Ivins siempre han sido los más extravagantes del lugar, los que más han complicado su propio mensaje (¿hace falta recordar los títulos de sus canciones?) y los que siempre han encontrado hueco para más y más.

Esa ética del trabajo (nunca parar de hacer las cosas que saben hacer) unida al gusto por (sobre)explicarlo todo me hace imposible no amarles, por más que tengan discos buenos, discos malos, discos regulares y al menos uno insoportable. Son necesarios y, si no existieran, no podríamos imaginarlos. No llegaríamos a tanto.

The Flaming Lips siempre pensaron en un mundo maravilloso

The Flaming Lips son, también, unos trileros: dicen que van a hacer una cosa y es probable que ya estén pensando en lo contrario. Por eso hay que tomarles en serio, pero menos, cuando hablan de que The Terror es su primer disco tras el descubrimiento de que, efectivamente, no hay nada, de que la conclusión es que el amor puede terminarse… y uno es capaz de seguir viviendo. Y sí, puede que esta vez sea cuando más conscientes son de ello, pero ya habían sentido el mismo pánico, como demuestra la letra de 'Virgo Self-Steem Broadcast', o como cuando en In A Priest Driven Ambulance se acababan dando cuenta de Dios, o lo que fuera:

"Solía ir bien, pero las cosas se volvieron raras, solía tenerlo controlado, pero la cosa cambió y ahora Dios camina entre nostros".

Allí, al final de ese disco, es donde The Flaming Lips encajaron su versión del 'What A Wonderful World'… y no fue para nada un sarcasmo: realmente siempre lo han pensado. Como cuando en The Soft Bulletin hablaban del carpe diem en la eterna 'Feeling Yoursefl Disintegrate'… siempre ha habido espacio en Oklahoma para una nueva gota de optimismo vital.

Ahora insistían, antes de su lanzamiento, en que The Terror no tiene ni una pizca de eso, en que es un disco sobre andar por el mundo sin poder decir, que pese a toda la mierda que tragamos, sigue siendo maravilloso. Lo insisten y, sin embargo, abren fuego con 'Look… The Sun Is Rising': ¿quién nos amará, quién, hoy que empieza un nuevo día?

The Terror: intenta explicarlo

'Look… The Sun Is Rising' se convierte rápidamente en una de las mejores canciones del grupo. En un álbum sin singles (y el que había, 'Sun Blows Up Today', lo dejaron acertadamente fuera). Por un lado, es la puerta que se abre, de manera que en sus cicno minutos deja ver lo que nos encontraremos en The Terror: mucha más electrónica, enfoques que van de lo sentimental a lo frío, sónidos sintéticos rematados por distorsiones eléctricas.

Por otro, te la puedes tomar de forma literal o no, creer en que hablan desde la nave espacial o desde el suelo terrestre, pero el mensaje es claro: la salida del sol es a la vez un momento de optimismo, donde todo el día está aún por escribirse, y de miedo, porque hay que salir a vivirlo. Su sonido y su tono puede describir a las mil maravillas el momento en que sales de un bar o una discoteca y ya ha amanecido, el descoloque vital, y es lógico:

"A veces pensamos que son la cuatro de la mañana, pero en realidad son las seis y media y todos sabemos lo que significa: "joder, ya sale el sol. Tenemos que volver a ser nosotros mismos, tenemos que ser normales. Vuelta a las rutinas, a la vida". – Wayne Coyne.

Del hilo final de la voz de Wayne Coyne, ese "Rising" que suena desesperado, es de donde sale el puente hacia la elegante 'Be Free, a Way'. Podría estar en Yoshimi, pues, como varias de allí, planea lentamente en su desarrollo, casi al borde del ambient, y confía en las máquinas para seguir haciendo de Flaming Lips un grupo humano. Secuenciada tal y como está, embutida entre las fenomenales 'Look… The Sun is Rising' y 'Try To Explain', a 'Be Free, A Way' se le coge cariño después de las primeras escuchas, cuando la prisa ha desaparecido y ya sólo queda tener interés en seguir quitando capas.

Eso no ocurre con 'Try To Explain', que llega directa para ingresar en los monumentos sentimentales, en las muchas baladas tremendas de un grupo al que pocas veces se le identifica con ellas. The Flaming Lips han jugado muchas veces a romperse el corazón, pero 'Try To Explain' lo lleva a la práctica manera más esquemática posible. "He oído la voz de de complejidad infinita, era yo", dice hacia el final una voz, pero antes el grupo ya ha decidido simplificar.

Sin batería, sobre un colchón de ruidos de máquinas que vienen y van, la melodía de Steven es un crescendo donde la épica se desnuda de la pompa habitual. Y nunca deja de volver a mi cabeza, una y otra vez. 'Try To Explain' es de esas canciones que te persiguen y que se ajusta perfectamente a su letra:

"intenta explicarlo, no creo que sea capaz de entenderlo"

Manual para hacer discos incómodos

You got a lot of nerve, a lot of nerve to fuck with me

La primera gran prueba para el oyente son los 13 minutos de 'Your Lust'. ¿Por qué meterla ahí, en cuarta posición del disco? ¿Por qué hacer de ella una barrera, el obstáculo que hay que saltar? ¿Por qué no hacer lo que todo el mundo y dejarla para el final? Pues porque ni es una barrera ni tendría sentido al final. The Terror, un disco sobre el pánico a tener que seguir viviendo sin razones para ello, por rutina, se hace conceptual a la altura de su cuarta canción. 'You Lust', con Phantogram de por medio, te obliga a que, cuando lleves cinco minutos y medio, te plantees si merece la pena seguir. Quedan siete más.

Tras eso, queda claro que si lo has aguantado, vas a volver a una y otra vez. Y que te va a perseguir: los fantasmagóricos coros de 'The Terror', la titular, crear un colchón perturbador. Parece fría, pero no deja de ser suave. Al menos, hasta que el grupo perturba toda la calma con el sonido distorsionado y heavy de lo que podrían ser guitarras, podrían ser sirenas de emergencia, podrían ser ruidos de maquinaria. Al final no importa tanto qué utilizan Flaming Lips para conseguir el miedo (que si el iPad de Steven, que si los teclados, los efectos o el reverb) como que efectivamente lo logran.

Cosas que se destruyen a sí mismas

¿Son The Flaming Lips más difíciles de escuchar a medida que su discografía avanza, como también asegura una parte de la crítica? No lo creo: se les puede acusar de inconexos (por discos como Embryonic) y luego te salen tan bien estructurados como en The Terror. Se les puede decir que se les va la mano con lo ambiental y luego son capaces de encadenar dos canciones donde eso, la atmósfera y el ambient, se dan la mano con su bien demostrada capacidad para crear himnos. No todos van a ser tan directos e inmediatos como para ir a la Superbowl, pero eso no es ningún problema.

Dicen que parte de su idea cuando se pusieron a componer estaba en conseguir un disco sintético sin usar nada que pudiese hacer ritmos por sí misma. The Terror er un disco hecho con ruidos inconexos que se van juntando para crear las bases: un frigorífico con el motor estropeado, una grabación en un teléfono móvil que nadie es capaz de volver a tocar.

"Mira, éste es el ritmo, esperamos que te guste, porque es algo que no vamos a poder deshacer".

Cosas efímeras, que se destruyen a sí mismas según se hacen realidad. Desde ese grito al universo vacío que es 'You Are Alone' (no, no lo estás) hasta el violento y marcial cierre de 'Always There In Our Hearts' hay un recorrido fascinante por los requiebros artificiosos, pensados hasta el hartazgo, de un grupo de pirados con las cosas muy claras y siempre con un plan. Puede que a algunos oyentes sólo les parezcan trucos que se van gastando (el confetti y la bola de los directos). Pero es que siempre ha sido así: The Flaming Lips van saltando de truco en truco y no, no van a dejar de hacerlo. Lo tomas o lo dejas.

Hipersonica vota un 8,50 The Terror es a la vez impredecible y extrañamente coherente, como si no hubiera otra manera de haberlo hecho que la suya. Es un accidente y está grabado como tal (hay partes que aparecen de la nada, como si nunca deberían haber estado allí) y a la vez es un disco donde el sonido está estudiado al detalle para impulsar el concepto. The Terror es un disco con el que volver a fliparse, a renovar los votos de amor hacia una banda magnífica.

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<![CDATA[Cinco obras escondidas de la psicodelia americana]]> http://www.hipersonica.com/monograficos/5-obras-escondidas-de-la-psicodelia-americana http://www.hipersonica.com/monograficos/5-obras-escondidas-de-la-psicodelia-americana Thu, 11 Apr 2013 12:13:06 +0000 seleccionado por cpon Psicodelia-americanaNos podríamos inventar muchos motivos para realizar esta selección: lo injusto de su menosprecio, su enorme influencia en muchas bandas de hoy en día… No hace falta. Aquí van cinco discos clave de una de las épocas más fértiles y fascinantes de la historia de la música popular. Dos características los unen: cada una, con sus matices, puede definirse como psicodélica; fueron ignoradas en su momento y, en su mayoría, permanecen como jugosos secretos para iniciados.

Golden Dawn – Power Plant

Power plant es el mejor disco que los 13th Floor Elevators jamás hicieron. La oscura historia de este disco está ligada a la banda de Roky Erickson por razones más que evidentes. Formados en Austin y coetáneos de los 13th, Golden Dawn tomaron su nombre del libro de Aleister Crowley The Sect of the Golden Dawn, y aprehendieron mejor que nadie y en muy poco tiempo las enseñanzas de esa biblia que es el Psychedelic Sounds of. En 1968, un año después del lanzamiento de éste, veía la luz Power Plant, una obra maestra que fue directamente a las cubetas de saldo y, de ahí, al culto progresivo con los años.

El parecido de las voces de George Kinney, vocalista y líder de Golden Dawn, y Roky Erickson puede llevar a confusión, cuando no les unía más que la amistad. Power Plant contiene alguna de las mejores canciones del negociado este de la psicodelia, así en general, ‘Starvation’ y ‘Evolution’ por encima de todas; pero también picotea del r&b stoniano (‘I’ll be around’), de un folk cósmico a-la-Byrds delicioso (‘Seeing is believing’, ‘Tell me why’), y de delicados y ensoñadores números acústicos (‘Reaching out to you’) que ahora, 55 años después, uno podría enlazar con Vashti Bunyan, pero que en aquel momento vete tú a saber de dónde salían.

The Plastic Cloud – s/t

Aquí hacemos algo de trampa, ya que nos vamos hasta Ontario, Canadá. Allí surgieron The Plastic Cloud, quienes en 1968 publicaron uno de mis discos favoritos de la época. Por supuesto, no se comieron un rosco, y el disco ha tardado décadas en alcanzar un poco más allá de los círculos connoisseurs. La distancia geográfica no impidió a los Plastic Cloud crear una obra casi mimética con la movida de la Costa Oeste que se estaba cocinando en ese momento.

Esa Epístola al Paraíso que abre el disco (ay, qué inocencia) bebe de Sagittarius y Love, pero en seguida llega ‘Shadows of your mind’ repleta de fuzz, uno de los rasgos que elevan a Plastic Cloud sobre sus coetáneos. Donde Moby Grape dibujarían folk campestre, ellos lo inundan todo de solos llenos de fuzz (digámoslo de una vez: ese sonido de los dioses). Y cuando decimos todo es todo: la guitarra no da respiro. Especial atención a esos dos viajes de ácido de casi 10 minutos cada uno que son ‘You don’t care’ y ‘Civilization Machine’.

Kak – Kak

He dudado bastante si incluir este trabajo, por aquello de definir qué es y qué no es psicodelia. Aquí en realidad nos movemos en terrenos del rock ácido, la Costa Oeste en todo su esplendor, donde Moby Grape y John Cippolina mandaban. Kak son otros de esos grupos que nunca alcanzaron la fama, pero que legaron al menos una pequeña obra maestra. Su disco homónimo (reeditado hace unos años bajo el nombre de Kak-Ola) es imprescindible si de escarbar un poco en el género se trata.

Es algo inexplicable que este disco no alcanzase las mieles que si paladearon Grateful Dead o Moby Grape (éstos bastante menos), porque su primera parte está llena de singles llenos de potencial comercial (‘Everything’s changing’, ‘Disbelievin’’). La segunda parte se intrinca todo un poco, llegando a su máxima densidad en los 8 minutos de ‘Trieulogy’, aquí sí, pura psicodelia llena de fuzz.

Morgen – s/t

Un disco icónico de una época por muchas razones. En primer lugar por, lo habéis adivinado, su nula repercusión, pese a los esfuerzos de la discográfica. Morgen, trabajo en solitario del guitar hero Steve Morgen, se publica en 1969, año de cambio del que este disco es una buena muestra: el garaje y folk de los que nacen la psicodelia van mutando en proto hard rock de baterías cabalgantes (el Vincebus Eruptum de Blue Cheer se había adelantado bastantes meses). Por último, claro, su portada, ese Grito de Munch que no podría ilustrar mejor el contenido.

El bajo y la batería que dan inicio ‘Welcome to the void’, la canción que abre el disco, son la puerta a uno de los mejores trabajo de psicodelia jamás hechos, una obra rotunda que al minuto de haber comenzado ya te ha provocado escalofríos con esa risa maligna de Steve Morgen, esos gritos y esa voz desesperada. Lo que sigue no tiene desperdicio. Escuchad atentamente ‘Eternity in between’, con esas melodías post Byrds (otra vez) y ese fuzz (otra vez) que te aprieta los sesos con saña. Cuando estéis oyendo ‘Of Dreams’ habréis relativizado ya todo lo que os gusta Tame Impala.

The West Coast Pop Art Experimental Band – Part One

Para terminar, otra trampa, ya que la West Coast Por Art Experimental Band, además de tener el nombre más cool de la historia, son los más conocidos del lote, por lo que quizá no encajan del todo en esta arbitraria selección. Con el agravante, además, de que elegir un disco suyo implica descartar otras dos obras maestras.

Part One es mi favorito. Cada vez que lo escucho me sumerjo en un mundo infinito donde me siento bastante niño y la música me vuelve a parecer esa cosa inasequible y misteriosa, una sensación imposible de recuperar hoy en día.

En Part One lo veo todo. Cuando la Velvet publicó ‘After hours’ ya hacía 2 años que ‘I won’t hurt you’ existía. Veo una canción tan buena como la mejor que publicaran los Byrds (‘Scuse Me Miss Rose’). Me vuelve loco que una canción se llame ‘Help, I’m a rock’ y, efectivamente, vaya de que soy una roca y que preferiría ser cualquier cosa antes, incluso policía; y me vuelve loco también que esté hecha con un sólo acorde (bueno, esto ya lo habían hecho los Monks un año antes). Y me alucina que tenga alguna de las canciones más bonitas que nunca he escuchado. Ahí está ‘Transparent Day’, que contiene todo Teenage Fanclub en 2 minutos.

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<![CDATA[Blur - 13 (I): la terapia post Justine Frischmann]]> http://www.hipersonica.com/monograficos/blur-13-la-terapia-post-justine-frischmann http://www.hipersonica.com/monograficos/blur-13-la-terapia-post-justine-frischmann Mon, 01 Apr 2013 06:00:21 +0000 seleccionado por cpon Blur 13 portada

Battle, Battle, Battle, Battle, Battle

Battle Someone… oooh.

Cual perro castrado, cual chiguagua vestido de domingo con su diminuto camisón rosa, con encaje y transferencias, cual profundo de la vida cuya fortaleza sentimental se ha venido a bajo Damon Albarn gimotea en ‘Battle’ con una voz duplicada con falsete pidiendo que alguien le adopte. Mirad cuánto ha sufrido. El joven rey del Britpop rubito, con su cara de pícaro hooligan de clase media pero con ciertas inquietudes (ya si eso para mañana) llora, gimotea, pide guerra, pide un descanso ante una dura ruptura que le deja devastado. 13 (1999, Food) es su solución. Y de paso la de Blur.

1999, el vértigo a cerrar un siglo

Blur Q Blur en la portada de Q, abril de 1999.

El vértigo inventado y traído a cuento para engrandecer relatos. A final de los 90 a unos meses escasos de otra de esas fiebres tan nuestras, como fue el efecto 2000, nos habíamos quedado sin grandes moda masivas que dominasen la escena musical como hace unos años lo había hecho el Britpop. Este no andaba de parranda sino que estaba sufriendo el regusto de aquel chicle barato mascado hasta por el apuntador tras saborearlo una rubia despampanante.

“En 1999 Blur será el grupo más importante en el mundo. Y también en la luna. Y quizá en Marte.” Albarn.
Suede (con Head Music; publicado en Nude), Stereophonics (con Performance and Cocktails; publicado en V2), Ocean Clour Scene (con One From the Modern; publicado en Island), Travis (con The Man Who; publicado en Independendiente) o Kula Shaker (con Peasants, Pigs & Astronauts; publicado en Columbia) seguían a su manera sin querer escupir ese chicle.

Mejor aún, en 1999 una banda desconocida llamada Coldplay lanza su segundo single, Brothers & Sisters en Fierce Panda, ya publicado un año antes como cara B en una cinta de casete. Un año más tarde lanzarían su álbum de debut: Parachutes (Parlophone) y empezaba otra historia de otro rubito melodramático y más coelhista de la vida. En ese mismo año 2000, Oasis debían estar sufriendo los cortocircuitos de la fiebre de los tres ceros porque se atrevieron a publicar uno de sus álbumes más graciosos, Standing on the Shoulder of Giants (Big Brother) tras tres años de Be Here Now (Creation). Oasis siempre han tenido mucho humor.

Blur New Music Blur en la portada de New Music, abril de 1999.

“El único momento en el cual yo me sentía seguro era encima de un escenario o cuando estaba realmente borracho. Beber se convirtió en un estilo de vida”. Albarn
De una forma u otra, el Britpop ya estaba acabado hace años, Blur se habían desecho de su peso con su anterior álbum, Blur (1997, Food) pese a que a su multinacional no dejaba de aprovechar cualquier excusa para hacer caja. Claro que diez años lo merecen, de ahí la caja 10 Year Anniversary Box Set (Food) con todos los singles hasta la fecha (con su edición “limitada” y numerada).

Pero vamos, el vértigo de la banda estaba más en sus 30 años cumplidos; salvo Dave Rowntree que ya se le había pasado la tontería de saltar de dígito en 1994, puesto que es el mayor, del 64. Mientras, Damon Albarn, Alex James, ambos del 68, y Graham Coxon, del 69, se acercaban a tal barrera psicológica que a Albarn le había hecho ir madurando, explorando tales inquietudes entre lagrimón y lagrimón por su Justine querida.

Albarn Esquire Damon Albarn en la portada de Esquire, enero 2000.

Albarn a Esquire:

El único momento en el cual yo me sentía seguro era encima de un escenario o cuando estaba realmente borracho. Beber se convirtió en un estilo de vida. Era una forma más llevadera para estar. Suena ridículo pero no sentía que fuese a vivir mucho tiempo. Sentía que podía morir en cualquier instante…. Creo que fue una especie de menopausia de finales de los años 20 unida al estado jodido de la fama.

Por tirar de archivo, Damon Albarn en 1995, aún joven y exultante, corriendo tras de cerdos en granjas y justificando su Dan Abnormal, se sacaba una de sus perlas:

En 1991 dije que nuestro tercer álbum seríamos la banda más importante del país. Y ahora yo digo que en 1999 nosotros seremos el grupo más importante en el mundo. Y también en la luna. Y quizá en Marte.

En 2000 Dave Rowntree confesaba a Select:

Todo el mundo tiene su propia vida que vivir. Me ha llevado diez años conseguir un apellido. Durante una década he sido Dave el de Blur. Es bueno ser Dave Rowntree.

Blur después de Blur

Blur Portada de Blurb.

Blur (1997) como álbum levantaba el desliz generado por The Great Escape (1995, Food) y se iba a unos terrenos en los que Graham Coxon estaba más feliz tras sus gafas de pasta negras. Albarn volvía a saltar, tenía a su amigo feliz aporreando la guitarrita y habían logrado entrar en los Billboard 200 de los Estados Unidos con su mejor puesto hasta la fecha, en el 62 (el anterior mejor registro fue un 150 con The Great Escape). Vale, Oasis logró un 58 con su debut y un meritorio puesto 4 con (What’s the Story) Morning Glory? (1995, Creation) y un 2 con Be Here Now pero, coñe, que en 2000 sacaron su broma de hombros agigantados.

“Yo solo dejé de beber por completo. Iba al pub y tomaba dos vasos de Coca-Cola, después iba a casa y bebía un montón de café, veía la televisión y escribía pequeñas canciones que acabaron convirtiéndose en mi disco”. Coxon.
Como quien dice, Blur estaban en su mejor momento. En ventas contaban con ‘Song 2’ como estandarte gracias a Microsoft con su Pentium II, EA Sports con el Fifa 98 y del equipo estadounidense de hockey sobre hielo, entre otros, además de como himno ad eternum de DJ, realizadores y melómanos de sillas de playa. Lograron esa entrada que se les resistía en los Estados Unidos con un álbum de oro gracias a más de 500.000 copias vendidas y el apoyo de la MTV. Además, ¡seguían juntos! Esto último era su mayor logro.

Albarn declaraba a NY Rock:

En realidad estoy muy orgulloso de que Blur esté todavía en pie. Ya sabes que la cultura británica atravesó por un par de cambios extraños. Algunos sobrevivieron, otros no. Quizá esa es la razón por la que me gusta tanto Kurt Weill. Él es un superviviente, como nosotros.

Desde que publicasen Blur, el 10 de febrero de 1997, los británicos estuvieron de gira durante nueve meses por todo el mundo con resultados felices para ellos en grandes recintos, apoyo popular que también se tradujo en apoyo de la crítica.

Cuando Blur comenzó a grabar 13, desde junio a octubre de 1998, buena parte de los miembros habían experimentado por libre en nuevas aventuras sin Albarn como cabeza pensante. Graham Coxon parecía el más necesitado de ellas. En 1998 publicó su primer trabajo de estudio bajo su propio nombre. The Sky is Too High salió publicado en su propio sello Transcopic. Un trabajo de Lo-Fi donde su querido Hardcore estaba ausente entre temas lentos de Folk con guitarrita triste. También merece la pena destacar el estado de sobriedad de Coxon, que había dejado la bebida.

Coxon en el libro 3862 Days:

Yo solo dejé de beber por completo. Iba al pub y tomaba dos vasos de Coca-Cola, después iba a casa y bebía un montón de café, veía la televisión y escribía pequeñas canciones que acabaron convirtiéndose en mi disco. Fue parte de mi rutina terapéutica como comprar o hacer puré de patatas. Casi todo lo escribí completamente aburrido a las dos de la mañana cuando no estaba mentalmente muy contento entonces los temas surgieron demasiado folk.

“Es difícil ser tomado en serio cuando tú eres un chico guapo.” Albarn.
Alex James había probado a lanzarse a la boutade de Fat Les con sus queridos amigos el artista Damien Hirst y el actor Keith Allen en una aventura que él considera como “graciosa” al tiempo que reconoce a Facemag que “los álbumes son una mierda. Pero tú no pondrías a Radiohead haciendo un álbum de Navidad, ¿no? Si yo quiero hacer discos estúpidos con una panda de idiotas del Groucho pues vete a la mierda porque lo haré”. En 1998 se marcaron un tanto al lograr convertir su single ‘Vindaloo’ en el tema de la selección inglesa. Además de lograr un número dos en las listas de dicho país. Gracias al apoyo del Fifa 1998 y de una letra humorística futbolera firmada por Keith Allen. El vídeo parodiando a ‘Bitter Sweet Symphony’ de The Verve fue un buen punto. Lo que comenzó como broma se ha convertido en un clásico del fútbol inglés.

El propio bajista había madurado. En declaraciones a Facemag:

Siempre quise pasar mi veintena borracho y haciendo el ridículo, siendo un genio alcohólico idiota que vivía en el Soho (Londres). Pero no es tan elegante cuando envejeces y empiezas a parecer una patata. La vanidad es mi gracia salvadora, definitivamente.

Por su parte, Dave Rowntree es el baterista tímido, vergonzoso, el que no rompe un plato y se saca la licencia de piloto, además de perfeccionar su dominio con los ordenadores de cara al trabajo con animación, entre otras cosas (la política llegaría más tarde). Había dejado la bebida, se había casado y vivía de forma tranquila en Hampstead, Londres; una de las zonas más caras de la capital. Es el hombre tranquilo, de pareja e inquietudes más por hobby que por oficio musical. Él mismo dice a Facemag: “La mejor cosa de estar en Blur ahora es darnos a nosotros mismos la libertad de no tener que estar solo en Blur”.

Rowntree declaraba a The Star el 9 de febrero de 1999:

Los días de intentar ser más luminosos se han ido. Estamos intentando sonar un poco más serios, en realidad no en el sentido estricto de la palabra, sino algo que podamos relacionar con ello, porque este es un negocio serio.

Albarn decía en 1999:

Es difícil ser tomado en serio cuando tú eres un chico guapo.

Rowntree aclaraba que no eran un grupo de Pop.

Pop es una palabra divertida. Tiene diferentes significados en según qué países. Si tú le preguntas a alguien en Francia ellos pensarán en algún tipo de música electrónica arty procedente de Estados Unidos, Pop es un grupo como New Kids On The Block. Si es a lo que tú te refieres, entonces no, no somos un grupo de Pop.

Mientras, el propio líder seguía a su ritmo. Empieza a colaborar con terceros, una faceta que luego se volverá algo habitual en su carrera, en especial con él como centro de las miradas. Albarn se une con Michael Nyman para Twentieth Century Blues donde rinden tributo a Noel Coward. También en la banda sonora de la película ‘Ravenous’ (1999) de Antonia Bird.

Sobre Nyman Albarn declara a Music365:

Él fue el que me enseñó a “nunca desaproveches una nota”. Tengo ese mensaje clavado en la habitación. Trabajo todo los días y tengo muchas cosas que van saliendo. No es de nueve a cinco, pero trabajo todo los días haciendo música de cualquier forma, y he empezado a entender qué significa no desaprovechar una nota.

“Estamos intentando sonar un poco más serios”. Rowntree.
También colaboraría un año más tarde con 3D de Massive Attack en el tema ‘One Day At A Time’, de la película Ordinary Decent Criminal de Thaddeus O’Sullivan. Una unión esperada por influencias (y por compartir sello).

El interés de hacer música para películas surge desde niño en Albarn, según cuenta a Music365.

El Libro de la Selva, por ejemplo: qué mezcla tan increíble de música, personajes y cine… En el colegio, me dio mucho por los musicales. Estuve muy metido en todo eso y, al final acabé en Kurt Weill. Siempre he tendido a ser melodramático y cinematográfico. Aunque eso de melodramático suena poco convincente, ‘cinematográfico’ funciona mejor, más como Massive Attack.

Damon Albarn estaba a mil. También hizo de gangster en la película ‘Face’ (1997) de Antonia Bird y se metió en el papel de George Harrison en el guión ‘Up Against It’ de Joe Orton (rechazado en su día por Brian Epstein) que dieron vida en septiembre de 1997 en BBC Radio 3.

Justine, de Sade a Albarn

Justine Frischmann Justine Frischmann.

Justine Frischmann no es la Justine ou les Malheurs de la vertu (Justine o los infortunios de la virtud) del marques de Sade , título en el cual plasma el vicio de una sociedad que busca pervertir a una joven cuya virtud anda en juego, recreándose en el acto sexual más sucio y violento. La líder de Elastica más bien es ese vicio personalizado y tiene en Damon Albarn su doble personalizado hasta cierta época, en la cual, como toda experiencia extrema, uno de los dos dice basta.

“La relación nunca iba a funcionar… ella es una pija”. Albarn.
La relación entre Damon Albarn y Justine Frischmann duró ocho años. De 1991 hasta 1998. Una relación que vivió toda la época dorada de Blur y que hemos visto reflejada a cuenta gotas entre momentos álgidos de Pop de estribillo y canciones depresivas con un Albarn cansado de tanta relación abierta, de tantos rumores por una prensa sensacionalista que necesitaba carnaza, cansado de llámalo Brett Anderson, llámalo Loz Hardy (Kingmaker); por no hablar de los múltiples rumores de consumo de droga. Una relación que le dejó a Albarn con un regalo: “una maleta de viaje”, según el cantante decía entre risas por aquella época. Una relación que también coincidió con la veintena de Albarn. Un fin de etapa por todo lo alto al que antes no se había referido de forma más explícita porque, según él, “estaba en una relación”. Después, sin esa relación, se limita a recordar los sentimientos ya ausentes.

Albarn a NY Rock:

Estuvimos juntos durante ocho años. Ocho años es mucho tiempo, demasiado tiempo. Sobre todo si la relación es tan pública como era la nuestra. Pasé por una fase en la cual pensaba que tenía que justificar mis sentimientos, con todo lo que yo había invertido en esa relación. Como músico, la salida habitual es la música.

En Esquire se desquitaba: “La relación nunca iba a funcionar… ella es una pija”.

El propio Albarn habla que fue el que más luchó por la relación, el que siempre estuvo ahí para Justine Frischmann en los momentos más duros sin encontrar la misma respuesta por la parte de ella cuando lo necesitó. Él decía a 3862 Days:

Fue poco realista e ingenuo pensar que podíamos atravesar aquella fama y no quedarnos en el centro. Estaba en una mala relación. Mi vida no estaba bien. No estaba en armonía. Islandia ayudó. Fue una gran experiencia pero la verdad es que la cosa se jodió más y empeoró al volver a casa.
Albarn Frischmann Girls & Boys.

La prensa no ayudó en absoluto, menos aún los paparazzi, como decía Albarn a NME en 2000:

Es algo horrible, todavía sufro las cicatrices de ello. Cuando tengo que salir con mi hija, cinco de diez veces hay alguien que me sigue con una cámara y al menos una vez al mes hay una fotografía mía en The Sun o The Mirror mostrándome como un padre. Es algo tan malo que la gente no se lo puede imaginar.

“Islandia ayudó. Fue una gran experiencia pero la verdad es que la cosa se jodió más y empeoró al volver a casa.” Albarn.
No obstante, 13 es conocido como el Justine LP. Fue el álbum que surgió de esta ruptura y con el cual Albarn sale de este pozo emocional en el que se había ido metiendo cual espiral de autodestrucción. El británico empieza una nueva vida a partir de aquí e irónicamente al poco de estar con 13 como álbum encuentra una nueva persona con la que empezar una nueva etapa desde cero, nada que ver con la ya cerrada. Es la artista Suzi Winstanley con quien tiene una hija a finales de 1999, Missy, por Missy Elliott.

La ruptura con Justine Frischmann no solo es clave para Blur – con sus compañeros sabiendo lo justo de la vida personal de un hermético Albarn, según él mismo- por el cambio que supone 13 para su carrera, sino que también es crucial para un proyecto posterior de Albarn donde comienza a experimentar con nuevas facetas ahora ya comunes al pensar en su nombre.

Hewlett Albarn Jamie Hewlett y Damon Albarn, “románticos en recuperación”.

En estas aparece Gorillaz, que surge en dicha época. Con Damon Albarn llorando por las esquinas de repente se encuentra con otro amigo que está pasando por la misma situación. Este no es otro que Jamie Hewlett. Para más inri, Albarn y Hewlett compartían grupo de amores. Sí, Elastica. Esta vez es Jane Olliver quien ya conocía bien a los de Blur, puesto que también había sido novia de Graham Coxon.

El piso de Albarn y Hewlett era “The Danger Zone”. El caos de los solteros.
Aunque es mejor retroceder un poco. Jamie Hewlett aparece aquí con Graham Coxon como primer nexo, puesto que tanto Hewlett como Alan Martin eran compañeros suyos. La relación se rompió cuando Hewlett acabó con la ex de Coxon, momento en el que Albarn empieza a odiar al dibujante por estar con la ex de su amigo. De ese odio acabaron queriéndose (Albarn decía: pasamos de competir muchísimo en el pasado a ser grandes amigos, ambos somos Aries golfos), tanto tanto que lloraron las penas en un mismo piso alquilado cuando Justine Frischmann y Jane Olliver se convirtieron en un capítulo pasado de sus vidas. Aquí es cuando la relación entre músico y dibujante se fortalece y en la que tenemos tras el culebrón parte de lo que Gorillaz sería un año más tarde de que comenzasen a compartir piso y ver demasiada MTV. ‘Ghost Train’ fue su primer tema, pero esta ya es otra historia.

Según Albarn a Facemag:

Ambos [Hewlett y él] somos románticos en recuperación. Ha sido fantástico vivir un montón de fiestas y risas con él. Estoy seguro que ya tiene su propia mitología lista. Hemos tenido a mucha gente alrededor.

Albarn dijo a Esquire que compró un piso que compartió con Hewlett aunque en verdad parece que lo alquiló durante un año. Un piso de una sola habitación situado en Golborne Road, al oeste de Londres en Notting Hill, una zona con un alto porcentaje de inmigración marroquí (conocida como ‘Little Morocco’). Tal piso era conocido por Alex James como “The Danger Zone”. El caos de los solteros.

“En ocasiones 13 es un poco pesado, pero no hay nada dentro de él que sea hipócrita, cualquier cosa que saliese de allí era bueno para mí. No me arrepiento en absoluto.” Albarn.
En este piso alquilado Damon Albarn escribió 13. Él quería buscar algo con lo que romper de forma clara con su anterior etapa y para ello necesitaba salir de su casa, de los recuerdos y dejar atrás todo nexo que recordase el pasado. Todo salvo a sus compañeros. A Stephen Street también, pero a esto llegamos después.

El momento sentimental le hacía escribir solo canciones tristes y oscuras. Con 13 se termina cualquier resquicio de volver a la época de la trilogía donde reflejar la vida británica. El (des)amor centraba toda su idea creativa por aquellos días:

Albarn a Facemag:

Las personas nunca habrían imaginado que fuese capaz de escribir una canción sobre la fe. Es otro aspecto de la clase media inglesa, es difícil estar en contacto con tus propias emociones. Tienes todo tipo de expresiones que tu educación y formación te dieron pero a menos que puedas aprovecharlas para otra cosa, son algo realmente inútil.

El cantante pasa de letras hedonistas y puntuales tintes políticos (de los cuales por este momento está bastante incrédulo como decía a NY Rock al hilo de temas como ‘Charmless Man’: “Fui ingenuo al creer que sería suficiente con reemplazar el Gobierno. Me reía de los gobernantes y después me di cuenta que incluso al librarnos de ellos fueron reemplazados por otros iguales”) a letras en las que se sincera más que nunca. En 13 él recoge sus dos últimos años de vida.

Albarn a Select sobre 13:

En ocasiones es un poco pesado, pero no hay nada dentro de él que sea hipócrita, cualquier cosa que saliese de allí era bueno para mí. No me arrepiento en absoluto.

Albarn a Facemag:

Tienes que ser precavido cuando tu escribes álbumes tan personales. He visto muchas personas decididas a ser completamente abiertas y lo que queda es una verdadera confusión sobre quiénes son porque ellos no tienen nada que guardar para sí mismos. Realmente puede joderte.

Tender’ y ‘No Distance Left To Run’ se convierten en dos de las canciones que más concentran los recuerdos personales. Dardos como “Estoy arruinando mi vida”, “Oh Dios, necesito encontrar alguien que pueda curar mi mente”, “el amor es la mejor sensación que tenemos”, “no quiero matarme a mí mismo tratando de mantenerme en tu vida”… son algunos ejemplos de las perlas que Albarn va dejando sueltas.

Y es que si antes el cantante era un émulo de un vacuo Orwell, o seguía de lejos el rollo de papel de baño tirado por su querido Ray Davies, en 13 Albarn se convierte en un Coelhista de la vida que llora más que un emo tras una adaptación de Bambi en forma de emopony con banda sonora de Tokio Hotel. La capacidad de letrista de Albarn ha sido bastante escasa desde siempre, con letras banales y fáciles, pegadizas, de buena cualidad sonora pero no más allá. Pedirle más cuando recurre a espantar sus fantasmas amorosos sería ilógico.

(Continuación de la segunda parte).

Tracklist de 13 de Blur

Escúchalo en | Spotify

Fuentes | 3862 Days, Bit of Blur, No Distance Left To Run, Blur Page, Esquire, NME, Mojo, The Star, Face Mag, Select, Music365, Blur talk (cerrado), NY Rock, Wikipedia

Discografía de Blur en Hipersónica

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<![CDATA[Planeta distante #7: Nuevas bases, nuevas rimas - Otro Hip-Hop [podcast]]]> http://www.hipersonica.com/hip-hop/planeta-distante-7-nuevas-bases-nuevas-rimas-otro-hip-hop-podcast http://www.hipersonica.com/hip-hop/planeta-distante-7-nuevas-bases-nuevas-rimas-otro-hip-hop-podcast Fri, 07 Oct 2011 05:00:31 +0000 seleccionado por cpon Planeta distante 7 hip-hop Alex Lequio

I is the kid of the two bite microphone.

Así, como quien no quiere la cosa. Empiezan a salir poco a poco y cuando menos te das cuenta ya te han montado una escena. Boli y papel que vienen nuevos talentos dentro del Hip-Hop y eso no pasa todos los días… ¿O quizá sí? ¿Cuántas veces se ha reformado el Hip-Hop? Muchas, quizá demasiadas. Bah, entonces ya no mola (vende menos aún).

Desde Planeta distante me niego a dar coba a un “nuevo Hip-Hop” o mejor aún: al “Nu Hip-Hop”. Casualidad o no, en los últimos años estamos viendo cómo jovencísimos productores con escasos medios a sus espaldas se plantan con grandes temas de presentación, algo que es de agradecer. Marketing aparte la verdad es que todos estos jóvenes sí comparten varios denominadores comunes. El primero de ellos es que firman auténticos pepinos que dan forma a este podcast.

El resto de denominadores podría pasar por la edad (todos jóvenes con no más de veinte pocos), por la localización (la mayoría son de Estados Unidos, más alguno por Reino Unido), por el cambio de temas en sus rimas (fin al dominio de tanta lucha de egos cual gallos de corral), por su situación underground a lo Juan Palomo, su utilización de las redes sociales como promoción, contactos… y así podemos seguir con bajos, un fraseo pausado cada vez más repetido y con unas producciones que son una maravilla en según qué casos.

Con menos argumentos ya se habló de Post-Dubstep hace nada, pero mejor dejamos al Hip-Hop tranquilo de corsés estilísticos y disfrutamos de distintos artistas.

Que sí, que hay gente mayor en este podcast, pero o bien son artistas que debutan en largo y en solitario este año (Ishmael Butler tras su alias Shabazz Palaces, por ejemplo) o bien artistas ya consagrados a quien tristemente dijimos adiós este 2011 (Gil Scott-Heron) pero que aquí se alían con jóvenes talentos (Jamie xx).

Los nombres que más éxito están teniendo dentro de estas vías con las que está jugando el Hip-Hop son el colectivo de Odd Future (OFWGKTA para quien quiera todas las siglas) en el cual nos encontramos con muchos alias como Tyler, The Creator, MellowHype o Pyramid Vritra, entre otros. También se llevan los elogios futuras promesas como Clams Casino o Lil B, primeras figuras de una juventud amante del Hip-Hop que promete.

El cierre forzado con Devi Dev & Terrace Martin y su ‘Sex Intro‘ deja en el aíre otro podcast para todos aquellos amantes de los ritmos sexuales. Pero esa ya es otra historia.

Lista de canciones:

Nuevas bases, nuevas rimas – Otro Hip-Hop by Natxo Sobrado on Mixcloud

  • 1-Clams Casino – Brainwash_by_london
  • 2-Gil Scott-Heron and Jamie xx – NY Is Killing Me
  • 3-Ghostpoet – I Just Don’t Know
  • 4-Left Leberra – They Didn’t Notice
  • 5-Shabazz Palaces – An Echo from the Hosts that Profess Infinitum
  • 6-DJ Kirby x Squadda B – Green Ova Undergrounds
  • 7-Lunice – I See U (Girl Unit remix)
  • 8-Azealia Banks – 212
  • 9-Blu – SLNG BNGRS!
  • 10-araabMUZIK – Make It Happen
  • 11-Lil B – Angels Prayer 1
  • 12-Main Attrakionz – Rap Junkies
  • 13-Mellowhype – 64
  • 14-Clams Casino – She’s hot
  • 15-Tyler the Creator – Nightmare
  • 16-Pyramid Vritra – Blu Diamonds
  • 17-BOB – Welcome to the Jungle freestyle
  • 18-Kendrick Lamar – Rigamortus
  • 19-Devi Dev & Terrace Martin – Sex Intro

Si queréis descargarlo podéis hacerlo en Soundcloud.

Escúchalo en | Soundcloud
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