Sigue a

Joey Ramone

Un día como hoy, 15 de abril, hace diez años, en 2001, nos despertamos con la muerte de Joey Ramone, un auténtico icono de la historia del rock & roll junto a Elvis o John Lennon. Joey Ramone, aka Jeffrey Hyman, nombre de pila fue bautizado Ramone como nombre de guerra al igual que el resto de sus compañeros de banda, fue el cantante de la mejor banda de punk-rock del planeta: los Ramones.

Era el penúltimo de una saga que quedó huérfana también con la muerte de Johnny y Dee Dee, quedando vivos su primer batería Tommy y el batería oficial a la disolución del grupo, Marky, que sigue defendiendo como puede, o como le dejan, el legado de estos titanes de la música popular.

Joey Ramone, a quien de joven le diagnosticaron un trastorno obsesivo-compulsivo que le hubiera conducido directamente a una institución psiquiátrica, halló su salvavidas en el rock & roll. Su One, two, three, four! fue un himno de guerra y el punk-rock su medio de expresión.

Conciertos de veinte minutos y poco más de quince canciones era lo que ofrecían. Música tocada a toda pastilla con tres acordes y una imagen icónica: capatillas, vaqueros pitillo ajustadísimos, camiseta y cazadoras de cuero.

Nos dejaron muy buenos discos, los seis primeros imprescindibles, y un montón de himnos como ‘Blitzkrieg Pop’. Pero Joey Ramone grabó un disco que se publicó póstumamente: Don’t Worry About Me, un título premonitorio que salía del tema del mismo título.

Un álbum de once temas entre los que se encuentra una versión solidísima de What A Wonderful World, el estándar de Louis Armstrong, y un tema propio soberbio ‘I Got Knocked Down (But I’ll Get Up)¡. Una década después de su prematura muerte nos queda su música para recordarle que no es poco legado.

Sitio oficial | Joey Ramone
Fotografía | Tony The Misfit en Flickr
Vídeo | Dailymotion

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

4 comentarios